
(Fotografía de Esteban Chinchilla)
Entrevista con la Dra. María Luisa Ávila-Agüero, Ministra de Salud.
:: Roberto Echeverría Cárdenas ::
Julio Rodríguez, don Beto, Helio Gallardo, Oscar Arias, Laura Chinchilla, Oscar López, Luis Chaves, gente de izquierda, de derecha, anarquistas. Todos la quieren. ¿Qué se siente?
Viera que se siente muy bien. Me da más fuerza para hacer mejor mi trabajo. Le soy muy honesta, como pediatra estoy acostumbrada a recibir manifestaciones de cariño por mi trabajo. Los papás de los chiquitos, incluso cuatro años después, me siguen escribiendo, llamando, saludando, mandándome fotos de sus hijos, preguntándome si voy a regresar al hospital. Creo que el hecho de conocer a tantas personas de diferentes medios es lo que me ha permitido “sobrevivir en política”. Me ubica en un contexto muy real. Y porque a pesar de que estoy consciente de que lo que tengo es un puesto político (sería iluso decir que esto no es un puesto político), siento que no lo ejerzo tanto como política sino más como médica y como técnica. Yo me siento, 4 años después, más médica que política.
“Hay momentos para recitar poesías y hay momentos para el boxeo”, dice Roberto Bolaño. Su mejor defensa es el ataque. ¿Quién le enseñó eso en este país tan pendejo?
Ja, ja, ja. Sí, mi crianza fue muy abierta y se me permitía expresarme con libertad. Yo prefiero ser una peleona que si me atacan ataco. Si soy atacada ¿por qué no voy a atacar? ¡Diay!
Yo veo que aquí prefieren andarse por las ramas.
Es que es cálculo político. Usted sabe que en esta vida uno debe pensar en lo peor que le puede pasar. En estos cuatro años, ¿qué era lo peor que me podía pasar? Yo no estoy metida en ningún negocio ilegal, no me pueden meter a la cárcel, que es lo peor que le puede pasar a una persona. ¿Qué es lo peor que puede pasar entonces? ¿Qué era? Que don Oscar me dijera: “Vea, ya no me sirve. Váyase.’ Yo le diría: ‘Bueno, muchísimas gracias.’ Y listo, me iba al hospital a trabajar. No pierdo nada.
Ahora con el tema de la UCR, y el conflicto del Clodomiro Picado. Muy raro eso. Los problemas de familia se arreglan en casa, y eso fue lo que hicieron ayer usted y la rectora. Arreglaron todo. ¿Qué pasó? Vi que le soltó una chinita a un abogado y a un Vicerrector.
A la UCR yo le tengo mucho cariño, es mi alma mater. El tema aquí es simple: tenía que defender también los intereses del Ministerio de Salud. Con doña Yamileth llegamos a un acuerdo que respetaba los intereses del Ministerio de Salud y de la UCR. Sobre el conflicto se lo digo claro: es con el abogado (Luis) Baudrid, de la rectoría, abogado de Doña Yamileth. No dio una buena asesoría y cambió los hechos. “Quédense con el Clodomiro pero denme la capacitación”. Eso fue lo que siempre quise. Y en eso terminó todo. Ganaron las dos instituciones y por ende el país.
Y el candidato a la rectoría…
Sí. Y fue también Henning Jensen, quien colaboró con nosotros en el Consejo Técnico Director de INCIENSA (Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud), luego renunció. Él sacó un artículo en La Nación criticando un montón de cosas, sin contar la verdad. Ya luego me enteré que ahorita empezaban elecciones y que obviamente él tiene interés en quedar de rector. ¿Qué fue lo que intentó? Usarme a mí de trampolín político. Eso me cayó mal. Por eso se lo digo claramente. Sin ellos dos no hubo problema. Doña Yamileth y yo nos pusimos de acuerdo muy rápido.
¿Ve lo que le digo sobre recitar poesías y el boxeo?
¡Diay Roberto! Un enemigo más, un enemigo menos… súmelo. Una mancha más, una mancha menos en el cuero del tigre no hace la diferencia. (sonríe, bebe un poco de vino, algo distraída).
Me queda claro. Pero eso no lo suelen hacer los políticos.
Parece que todavía no soy tan política y toco madera (toca) y espero que no me agarre esa mala maña del cálculo político.
Usted parece que no calcula, responde antes de calcular. Parece que no sabe titubear. Dice lo que quiere, a quien quiere, cuando y como le da la gana. ¿Quién se cree?
Ja, ja, ja. Eso es parte de mi formación como médica. Trabajé en cuidado intensivo y, después de que me gradué de pediatra, trabajé un año en emergencias. Ahí aprendí a tomar decisiones rápido.
Su política es de emergencias, entonces.
Exactamente, una política de emergencias. Allí usted se enfrenta a situaciones en donde no hay tiempo de titubear porque el paciente se le muere. En política es igual. Usted tiene que tomar una decisión rápido, basadas en evidencias y en conocimiento. Yo soy pediatra y cuando me consultaron por el tema de la Ley de Sociedades de Convivencia, realmente yo lo que me dediqué fue a estudiar. Bajé artículos científicos, hablé con personas que ya habían pasado por decisiones de este tipo, me hice un marco de referencia y me di cuenta de que en sociedades más abiertas las personas tienen mejor salud. Menos tendencia al suicidio, a la depresión, al consumo de psicofármacos, a enfermedades de transmisión sexual. Yo no me puedo oponer a eso. Desde el punto de vista científico era adecuado.
¿Por qué cree entonces que doña Laura se opone a este proyecto?
No, doña Laura no se opone. La han malinterpretado. Ella incluso dijo que estaba totalmente de acuerdo con los derechos de las personas homosexuales. En el sentido estricto, el matrimonio civil no es un matrimonio. Entonces, ella no se opone. Lo que pasa es que no lo considera prioridad. Es su opinión. Ella nunca me ha dicho ‘la próxima vez que la entrevisten usted diga que no está de acuerdo’.
¿Cómo conoció a Oscar Arias?
No me lo va a creer: el día que me dio trabajo. Yo estaba en el hospital y me llamó directamente: “Dra. Ávila, le habla Oscar Arias. ¿A qué hora sale del trabajo hoy?” Quedé enclochada, ja, ja. Esa misma tarde llegué a la casa de don Oscar y aún dudaba si era cierto, porque los pediatras somos los menos serios de los médicos, pasamos haciendo bromas, y yo pensé que esa era una muy buena. Por suerte no. Me recibió en su biblioteca ese día. A don Oscar le agradezco mucho esta oportunidad y la confianza que me ha dado. El Dr. Edgar Mohs fue quién me recomendó. Con ambos tengo una deuda moral de hacer las cosas bien, por la confianza depositada en mí. A ambos les tengo gran admiración y respeto.
Cuando tiene dudas sobre qué hacer en política, ¿a quién pide consejo?
Viera que el asunto ha sido que a lo largo de este tiempo no he tenido dudas entre comillas “políticas”. Con don Oscar he tenido la política de que entre menos lo molesto pues mejor. Él también es muy abierto. Las dudas que he tenido son siempre técnicas, y para eso me apoyo en cuadros técnicos. Don Oscar me dio mucha libertad. Por ejemplo, cuando cerramos el Allegro Papagayo, don Oscar se dio cuenta por la prensa. Me llamó y me dijo, mirá ¿qué fue lo que le pasó a esa gente? Tal y tal cosa don Oscar. Está bueno, cerralos. No podemos permitir eso.
La única vez que lo llamé antes de la decisión fue con la Romería, ya que desde el punto de vista de manejo de la pandemia era lo que había que hacer, pero por ser una tradición tan arraigada en el pueblo y por ende ser tan importante, era necesario que el Señor Presidente me diera su aval, como efectivamente ocurrió.
¡Eso es una cosa que no tiene precedentes históricos!
Ni me lo recuerde que me siento mal. (Se encoje de hombros, se nota acongojada aún.)
¿Cómo fueron esos días?
Ya le veníamos dando vuelta. Me reuní con los sacerdotes de la Curia y comentamos todo y ellos estuvieron de acuerdo. Fue una decisión dura, muy pensada. Y bueno, como gracias a Dios nos fue bien, mucha gente dice que no había nada. Pero es porque no tienen la cultura de la prevención. Si nos hubiera ido mal ahora dirían que somos unos inútiles que no hicimos lo que teníamos que hacer. Mucha gente se ofendió. Yo tal vez no soy católica tan practicante, pero sí creo en Dios. Mi abuela Celia y mi mamá Evelia decían: en esta vida nada se mueve sin la voluntad de Dios. Así que dije, Dios mío… si esto es lo mejor para el país ayúdame a decidirme y no tener dudas. Y lo expuse y eso fue bueno. En términos comparativos nos fue muy bien aquí.
¿Tiene intención de seguir en política largo tiempo? Suena más saludable quedarse en el trabajo menos tenso.
Vea, no es un tema que me pase pensando. La verdad me ha gustado. Es una excelente oportunidad para hacer cosas buenas. Estoy orgullosa de muchas cosas y ahora estoy emocionada de que puedo seguir haciendo cosas que hacen falta concluir. Quedarme no es un tema que me desvele. Si no soy lo que doña Laura esperaba de acuerdo con su visión de lo que debe ser el gobierno, pues yo me voy, no hay ningún problema. Y si en el futuro tengo otras oportunidades políticas, pues bien.
Me gustó lo que puso el día antes de las elecciones, en Twitter. “Estoy harta de la mezquindad política. Confieso que Eva Carazo sería una excelente diputada”. ¿Qué otras cosas de la política la hartan?
Sobre todo la mezquindad. La incapacidad de reconocer si alguien está haciendo un buen trabajo. Otra de las cosas terribles es cuando la gente ve que una figura está surgiendo y trata de reducirla, ya sea dentro o fuera del partido. Esa es una de las cosas que yo sentí en los últimos 22 días antes de que doña Laura me ratificara en mi nombramiento. Nunca había tenido ataques en 4 años, y en esos 22 días fueron muchísimos. La gente percibió que había un claro interés en desprestigiar mi trabajo —y a mí como persona— para que yo saliera del campo político.
Hans Magnus Enzensberger resumía algunos rasgos de la ‘clase política’: prevalencia de la medianía, incapacidad de juicio, pensamiento a corto plazo, aferramiento al poder…
Yo confío y creo en la necesidad de que la gente nueva que se va metiendo a política tenga una forma diferente de hacer las cosas.
Necesitamos que cada vez más gente decente y capaz no le huya al espacio político, que los asuma. Si no los asumen, esos espacios se los dejan a la gente que se mete en política para hacer chorizo y para hacer mal las cosas.
La mejor manera de acordarse de las cosas es decir la verdad. Entonces, si miento, y luego cambio de versión se me hace un enredo. Cuando digo la verdad no tengo que hacer tanto esfuerzo por acordarme.
A la gente a veces no le gusta lo que yo les digo. Pero, ¿qué queda? No les estoy mintiendo, es la verdad… le digo que ha sido interesante estar en política. No me arrepiento de quedarme estos cuatro años con Don Oscar. Ha sido casi un doctorado, me ha cambiado mucho la visión de la vida, pero no mi esencia como persona.
(Suena “No Volveré”). Esta la canta bien Chavela. Tenemos vino en la mano. Hablemos sobre amor y moderación. Séneca le decía a Lucilo, un discípulo bastante lloroncito y mohíno: Lucilo, recuerda que todo exceso es malo. Pero el más malo es el exceso de moderación. Debes incurrir en algún exceso para no caer en exceso de moderación. Recuérdalo. (La ministra se ríe y se tira levemente para atrás) ¿En qué excesos incurre la Ministra de Salud para mantenerse moderada?
Creo que soy moderada. Raramente usted va a verme tomando más de la cuenta, o excediéndome en algo…
¿Más de la cuenta?
Sí, dependiendo del la actividad. Por ejemplo, si estoy en una fiesta puede que me tome un poquillo más de vino de lo que recomiendan las autoridades en salud. Si estoy en una reunión de trabajo procuro que no pase. No hay nada más ridículo que alguien mal tomado. Yo la verdad tengo tendencia a la tranquilidad. Si estoy demasiado estresada me voy para una cabañita que tenemos en San José de la Montaña, un lugar muy apacible. El viento me le tiró un árbol encima, 80 metros cuadrados de construcción, es pequeña. Tuve que repararla ahora. Ahí me relajo mucho.
Con ánimo investigativo he practicado diferentes experimentos no carentes de riesgos para mi salud y, cuando me han dejado las mujeres observo que sólo hay una opción saludable: emborracharme francamente y fumarme todo lo que prenda. Es mejor que quedarse llorando en la casa. ¿Qué le parece? No ha dicho: no vale nada la vida, esta noche me emborracho.
¡Claro que sí! En un desamor de hace 10 años la pasé espantoso. Pero no incurrí en tomar licor porque me dio miedo generar adicción y me alejé de los psicofármacos ja, ja. Pero sí. Andaba muy sensible, muy deprimida, lloraba, me reunía con mis amigos, mis amigas. Es horrible. Todos alguna vez, o más de una vez, debemos pasar por esas cosas, es casi una ley de la vida. Por dicha desde hace unos años, mi vida de pareja con Eduardo es muy estable y gratificante, nos une el amor, el afecto y el respeto mutuo. No un papel o una obligación contractual.
Sólo rezo para no enamorarme. ¿Le parece saludable estar enamorado?
El enamoramiento es una disfunción cerebral, una alteración de los neurotransmisores. Hay estudios que muestran que en las primeras fases del enamoramiento, cuando usted oye maripositas y grillitos y toda la cosa, si usted compara ese cerebro con el de un esquizofrénico va a ver que son similares. Por eso es que el amor luego baja de intensidad. El organismo no puede soportar tanta intensidad durante mucho tiempo. Sin embargo vale la pena, sentir esa emoción sin igual del amor.
Interesante. Sir Thomas Browne dijo que nuestros sentidos no soportan las extremidades, y que las penas nos destruyen o se destruyen. Llorar hasta convertirnos en piedra no es más que una fabula. Claro, queda un callo.
Exactamente. El amor en sí, con la pareja, es fundamental para una vida sana. La cosa preocupante es la obsesión, los asesinatos pasionales… O las fases de divorcio, que es increíble cómo se comportan las personas, tan mal.
Una cosa que tienen en común Garnier y usted es que ambos están a cargo de lo que en lenguaje técnico se llama “Ministerios Jodidos” (risas). ¿Qué tipo de resistencias se ha encontrado en el ministerio?
Es más jodido el MEP. Yo creo que el Ministerio de Salud, por ser una institución de salud, la jerarquía se respeta mucho.
¿Es más militar?
Exacto. De una manera jocosa le diría que si usted va al ministerio y yo le digo que se tire del quinto piso, usted no me va a decir ‘pero cómo se le ocurre, va contra mis derechos laborales, bla bla.’ Usted me diría, disculpe señora ministra: ¿A dónde quiere que caiga? ¿A la derecha o a la izquierda? ¿De cabeza? Bueno, y mientras va al quinto piso va refunfuñando, llama por el celular al sindicato y me acusa anónimamente de que soy una desalmada y antes de caer manda el recurso de amparo. Es un comportamiento muy pasivo agresivo muy típico de aquí. No es de frente, diciendo ‘mire, cómo se le ocurre a usted decirme esa cosa. ¿Pa`que? ¿Cuál es el beneficio para la Salud Pública?’ Nadie le dice eso. Lo comentan de pasillo. Pero le soy honesta, Roberto, yo no he sentido en el ministerio tanta resistencia. Han sido muy pocas las personas que han tenido resistencia. Y sí, se han visto con estos temas de las denuncias anónimas. Muy típico. Muy Greivin Moya. Los mismos colegas de él me dijeron, mire, Greivin le metió el inflador al máximo a esa noticia porque adónde está el chorizo suyo que nadie lo entendió. Sin embargo los jerarcas de instituciones tenemos que dejar de creer que porque damos una orden se obedece inmediatamente, eso no pasa, por ende se le debe dar seguimiento a los asuntos en la institución muy de cerca y basarse en rendición de cuentas de los funcionarios a cargo. Hay que tener actitud “enzimática”, o sea estar encima de las cosas.
¿Cómo se siente usted con esa otra cosa maravillosa de la política que es que lo demanden a cada rato? ¿Le da cólera todavía o se le agarra el gustillo?
Las más así que he tenido son la de la FEDEMUR, la del relleno de Rio Azul, por la decisión de cerrarlo. Todo lo han perdido y hoy esa es una obra maravillosa que le ha devuelto la confianza a la comunidad en la clase política. Eso lo manejan los abogados y no me toca, directamente a mí nadie me ha denunciado. Obviamente lo que salió en Canal 7 sí me molestó mucho.
¿Mucho?
Sí, mucho, me cayó remal, estaba furiosa. Yo tengo amigos periodistas de hace años que me decían todos los trucos para manipular las cosas, detalles técnicos, para hacer que yo luciera mal. Y esto me da cólera, porque ¿este hombre qué pretende? ¿La verdad o desprestigiarme nada más? ?. Disfraza la charanga de investigación, cuando si fuera una investigación seria, debió entrevistar a un especialista en contratación administrativa para saber si lo hecho por nosotros era o no adecuado.
¡Qué terrible dar entrevistas! Es ponerse a la merced de un periodista.
Obviamente sé que hoy tengo más enemigos políticos que antes, precisamente porque soy una figura visible, y tengo alguna popularidad. Y claro, cuando me intentaron volar a mí, no era a mí, María Luisa Ávila, sino lo que yo representaba en el gobierno de Oscar Arias.
La he escuchado citar mucho a filósofos: Heráclito, Platón, Séneca. Le gusta la filosofía entonces…
Era una fiebre. Leía los diálogos de Platón mucho. Iba mucho a las Tertulias del Farolito, de Alexander Jiménez.
Alex es el Santo Patrono de Paquidermo…
¿Ah sí? Mándemele un gran saludo. Dígale que yo lo respeto mucho como filósofo. Una vez fui a buscar el libro La vida está en otra parte: El ocio, los placeres y los amores y me lo encontré en Filosofía. Él no se va a acordar de esto, pero ahí mismo me hizo pasar, me regaló el libro y me lo dedicó. “Porque algún día se cumpla el secreto anhelo de estudiar filosofía”. Es cierto. Cuando termine estas cosas voy a estudiar filosofía. Es un secreto.
¡Qué bello y cierto es ese título! Bueno, démole. ¿Qué es la salud?
Bien visto, la salud no es solamente no estar enfermo. Ir a la esquina, al Ebais, a que me traten y listo. La salud es algo integral. Depende de los estados de ánimo. Depende del ambiente, del entorno, de las condiciones sociales, de las relaciones familiares y afectivas… abarca mucho. Personas que han sufrido un estrés enorme, estrés durante tiempo sostenido, tienen una mayor tendencia a desarrollar cáncer. ¿Y por qué es esto? Pues los estudios indican que sus linfocitos pierden capacidad de ataque a las toxinas, el montón de cosas a las que uno está diariamente expuesto, y porque la apoptosis (la muerte celular programada) se altera. Entonces, al no morirse las células que ya tenían que morir para ser substituidas por células nuevas, las células empiezan a multiplicarse desordenadamente. Eso es el cáncer. Si usted se reprime, la represión le cuesta caro. Yo no me enojo por cualquier cosa… La salud se basa y se sustenta en determinantes y estos determinantes deben ser identificados y manejados para lograr una mejor salud global.
Hay que saber cuándo enojarse, claro. La tolerancia se puede confundir con la cobardía, con lo pusilánime.
Recordá la frase de Burke: “Hay momentos en los que la tolerancia deja de ser una virtud”.
:: CODA ::
Ya no tengo más preguntas, doña María Luisa, así que le voy a ofrecer trabajo. Pronto tendré una pelea de boxeo y estoy buscando médico. ¿Está interesada?
Acepto. Eso sí, no me pase la toalla porque la tiro en el primer round. Me parece salvaje.
Si usted la tira sería considerado otra clausura. Hay que entender el boxeo desde dentro.
Probablemente, pero me parece brutal.
No se trata de golpear, sino de no ser golpeado.
Claro, pero en algún momento uno cae noqueado.
Sí, pero todo deporte es agresivo. ¿Le ha visto los pies a una balletista?
Sí, claro, pero la balletista no golpea a nadie.
Pegan duro. Pero igual se friega todo: los pies, la cadera, la espalda… el deporte es agresivo.
Sí, pero al propio cuerpo. No al de otro.
Da lo mismo. En boxeo se crean vínculos afectivos, una confianza secreta, un respeto del cuerpo. Yo entrené con el guardaespaldas de su jefe, Oscar Arias.
¿De veras?
Sí, me enseñó mucho. Mi abuela está con usted, dice que me van a reventar la nariz.
Yo también le puedo recomendar un buen cirujano plástico para después. Ja, ja.
Claro, si me la quiebran y me la arregla un cirujano recomendado por usted me hacen un favor.
A mí me quebraron la nariz, jugando squash.
Squash… uff.
Fue error mío porque me le metí detrás del raquetazo. Paaahh.
Caramba.
Pero bueno. Me parece salvaje el boxeo. Allá usted. Yo acepto. No lo censuro ni lo clausuro.
:: PUNTAJE FINAL ::
Ministra de Salud: 2 copas de Merlot. Mucha agua. Expresso doble.
Corresponsal Paquidermo: un Martini de espera. 4 copas de Pinot Noir (ver consejo de Séneca en pregunta sobre moderación).
Tabla de quesos.
LUGAR: Grano de Oro.
Más fotografías (por Esteban Chinchilla).
34 Comments
Atendemos al nacimiento de tu oficio. Maravillosa entrevista. Ya quiero la otra.
Buena la entrevista, seria en el buen sentido, le vi a Ávila una cara que no le conocía; también espero la otra. ¿Pero qué esa vara con el boxeo? ¿Se acabaron las metáforas?
Buenísima Roberto!, ahora una con un/a ministro/a difícil (mal querido/a), con guantes y todo…
¡Larga vida a Cosa de Dos!
Muy Buena entrevista, excelente Roberto Seguí adelante…
Por lo visto más vale maña que fuerza. Excelente retrato, se ve que su mayor virtud es lo que aún no sabe de política, debe ser como boxear sin preguntarse nunca acerca del boxeo.
Muy interesante la entrevista pero la danza no es un deporte. Pésima la comparación. Pero bueno creo que es de las mejores entrevistas provenientes de medios nacionales que he visto y bueno la Señora Ávila se la juega en carisma.
Leer esta entrevista me resultó muy refrescante… ¡Ojalá sigan más!
Excelente entrevista, una conversación con calma.
Me sentí parte de la tertulia y parte del ambiente relajado. Excelente trabajo Roberto. ¡Qué mal parados han quedado algunos periodistas “profesionales” del país!
Contratado, Roberto. Al siguiente lleválo a cantar karaoke, por favor
Increíblemente buena. Una tertulia de calidad, carisma y profesionalismo. Bravo por los dos…
Buenísima.
La gocé mucho.
Me cae bien María Luisa Avila.
La enlazo en mi blog.
Me gustó mucho la entrevista. El tono entre serio y jocoso, la apertura de la ministra: sin duda, provocada por la ingeniosidad de las preguntas.
Una felicitación a Paquidermo por estar creando al fin !!! un espacio realmente interesante en este país.
Maravillosa!
gran puntaje final, papillo
Creo que es una persona con la que se puede tener una conversación no sólo inteligente, sino agradable…
Me gustó la entrevista, la forma de preguntar y las respuestas directas, al grano, parecieran sin titubear.
Muy bueno, me gustó la forma de preguntar y las respuestas claras y directas, sin titubear
Roberto, esta excelente la entrevista. Hasta hoy la pude ver. Gracias, es un respiro entre tanta cosa. Algun dia retomaremos el GERN y te entrevistamos a ti. Saludos a vos y a Alexander, que ha sido uno de los mejores profesores de filosofía.
En realidad me parece que la entrevista es muy buena, sin embargo hay muchos puntos de relevancia que se están dando en la institución que creo que no se tocaron como los cobros y el tortuguismo de los doctores para justificar la atención en el área privada. También cómo es posible que a un enfermo de Cáncer le den una cita hasta dentro de tres meses para removerle un tumor forzándolo a ir sin alternativa a pagar cifras exuberantes en hospitales privados.
Otro punto que me parece de relevancia es el rechazo del uso de la pastilla del día después por parte de la Junta Directiva de CCSS, a pesar de que se le dio aval científico y se comprobó que no era abortiva, cual es la postura de la ministra de esto? y cuáles van hacer sus medidas sobre el asunto?
Y para los que creen que esto está muy largo de nosotros entre el nacimiento de mi hija a la fecha probablemente hemos gastado alrededor de 5 millones de colones (cumplió 8 meses hoy), al mismo tiempo en este periodo de tiempo mi hija casi muere en la Clínica Solom Nuñez por que no existía el equipo para atender emergencias de recién nacidos. Finalmente hace 3 meses a tras a mi Amiga Rose Zúñiga le diagnosticaron un tumor maligno en el seno y le dieron fecha de operación para 3 meses después obligándola a ir a pagar más de 3 millones a un hospital privado. Estoy seguro de que existen justificaciones de las autoridades para esto, pero eso me parece más mal ya que no debería existir.
Tras estas observaciones tal véz muchas personas me califiquen de radical como muchas veces me han dicho, sin embargo, lo que quiero dar es el punto de vista de un usuario común de los servicios del estado sobre las vivencias que me han acontecido en tan solo el último año.
Dejo estas inquietudes a los lectores para que tal vez se puedan retomar en futuras entrevistas pues creo que no es un caso particular, es algo que le sucede a muchos y que estoy seguro que cuando lo lean se sentirán identificados.
Hola, gracias Roberto por el momento agradable de la entrevista me sentí relajada, tranquila y más en una conversación de amigos que en una nota de prensa.
Le aclaro a don Marco que muchas de las cosas que anota son de la CCSS no del MS, la CCSS es autónoma y el MS tiene rectoría en políticas macro, pero concientes de lo que don Marco anota, a través del proceso de desarrollo del MS vamos a estar entrandole a esos temas.
Saludos María L. Ministra de Salud
Mae, que buena entrevista. Felicitaciones
¡Este es una clase de periodismo que hacía falta! Muy bueno Roberto. Es cierto que no querías “apearte” a la ministra ni boxearla pero lograste que hablara más que en todas las entrevistas que le han hecho. Who’s next?
Como la disfrute! Se agradece a los dos que hagan la diferencia!
Salud!!
¡¡¡Muy buen trabajo!!! Me gustó mucho, me encanta la horizontalidad a lo largo del diálogo, realmente uno queda inmerso en el ambiente.
Comparto el punto de Alexander Obando: periodistas de formación y profesión habrían acribillado con preguntas jaladas del pelo, manteniendo protagonismo de la forma más burda así como acorralando a la entrevistada con preguntas idiotas.
Bien por Roberto, inteligente, culto y relajado.
¡Me fascina la inteligencia afectiva y efectiva! La clave de una entrevista está en las preguntas adecuadas y en las respuestas pertinentes y esta salió espectacular… gracias. María Luisa es, efectivamente, una mujer con la que vale la pena trabajar – y por eso lo hemos hecho hombro a hombro en la VAS de la Universidad de Costa Rica- y de la que merece la pena aprender. Me encantan las personas luchadoras, que no desconocen a los amigos cuando se encuentran en problemas, que no mienten y enfrentan al poder. Me encantan las personas líderes, con sentido del humor y del amor… Gracias a los dos por la entrevista, por el rato bien leído, por los pensamientos positivos, por la sonrisa y por los sueños a futuro. ¡A veces y sólo a veces… hay justicia poética y en este caso lo logramos! Maria Pérez-Yglesias
Muchas gracias por los comentarios. Parecen ustedes contratados por mi abuela Coco.
Doña María Luisa pasa pegada todos los días al Twitter(Maluavi) y al Facebook (María Ávila) respondiendo cuanta cosa le preguntan sobre temas importantes: anticoncepción, aborto, vacunas, presupuestos, reformas, clausuras…
Responde siempre en el mismo tono de esta entrevista: a raquetazo limpio y sin ‘cálculo político’. Por eso nos fuimos a otros temas, claro, porque el Martini, el vino y Chavela eso hacen: llevan la vida hacia otra parte.
Antes sí la había ‘boxeado’ —como dice Cesar— con el tema de la regulación del fumado. Nos llegó a calmar Garnier.
Doña María Luisa: gracias a usted por soportar de buena gana todas mis boutades. También me sentí relajado y cómodo en nuestra plática.
¡Salud!
Muy buena entrevista.
¡Carajo! Si en los medios tradicionales fueran así, los vería más a menudo. Alabado sea Darwin porque no es así y permite disfrutar mejor a la gente que es realmente buena.
Roberto te felicito, yo no soy muy aficionada a temas políticos pero definitivamente si uno tuviera acceso todo el tiempo a entrevistas como ésta, con esa calidez, de verdad se interesaria uno muchisimo más por conocer de los políticos. Doña Maria Luisa un gran personaje, te agradezco por esta oportunidad de conocer más de ella. Sos especial y tenés el don de hacer sentir bien a las personas.
Saludos
Hace mucho tiempo no tenía oportunidad de leer algo tan bien logrado y realmente profesional hecho en el país! Espero con ansias la próxima! Saludos desde Nicoya
Muy buena charla, no me imagino si la señora ministra se preparo para esta entrevista. Felicidades por el buen trabajo.
SIGAN ASI, QUE AQUI EN LA CIUDAD FOLKCLORICA DE COSTA RICA LA GENTE LEE DE TODO.
me pareció muy interesante la entrevista, creo que la Señora Ministra es una persona de mucho intelecto.Algunos puntos a destacar: Me gustó mucho como enfocó la pregunta “sobre que hay momentos para recitar poesías y hay momentos para el boxeo” y la respuesta ni se diga ” si me atacan ataco, si soy atacada porqué no voy atacar? Diay. La desición sobre la romería debe haber sido muy difícil de tomar, desde mi punto de vista y con todo respeto no se si fue tan acertada.Comparto la idea de que Eva Carazo sería una excelenta diputada y lo de tener una actitud enzimática; el estar encima de las cosas y darle seguimiento a los asuntos, creo que las cosas serían mejor en la función pública.
Nunca es tarde cuando la dicha es buena… la magia de lo escrito es que perdura y está a la mano de por vida para todo aquel que lo quiera acceder. En aquellos tiempos de la entrevista, no tenía mucho tiempo para sentarme y leer artículos como estos. Hoy, al cierre del 2011, me alegra haberme tomado el tiempo para leer este juego de palabras de dos personas a quiénes aprecio mucho. Les mando un abrazo grande.