Yo al colegio no vengo sin pantalones tubo

La prohibición de usar accesorios y de adaptar el uniforme colegial al gusto propio es una norma autoritaria. No obstante, en Costa Rica no sólo se acepta unánimemente la conveniencia de que existan dichas normas, sino que además se considera un gesto de amor adulto hacer que estas se cumplan a la fuerza.  Así, el maestro que reprende o el padre que castiga se consideran responsables, en la medida en que la violencia que ejercen es por el bien de los jóvenes.

Se trata de la misma fórmula que las instituciones adultocéntricas vienen recetando desde hace décadas, pero con ingredientes distintos. La agresión física que los estudiantes sufrían en las escuelas y secundarias todavía hace algunos años ha sido sustituida por agresiones simbólicas que sin embargo siguen teniendo como blanco el control de los cuerpos y el deseo. Un ejemplo de esto se vivió el lunes 17 de mayo en las afueras del Colegio Vargas Calvo.  Recapitulemos: los estudiantes se preparan para rendir una prueba y un director que no es capaz de articular dos frases seguidas con sentido les prohíbe la entrada a la institución con el argumento de que no puede ingresar al colegio quien no cumpla con la normativa vigente en lo que al uniforme se refiere.  Esa normativa prohíbe el uso de aretes, de pantalones muy anchos o muy angostos (sic), el maquillaje y, por supuesto, el pelo largo. También las minifaldas, porque eso es para zorras. En una palabra: cualquier cosa que distinga o particularice a quien la porte. O bien: cualquier cosa que se vea bien. Es por eso que hace 10 años los accesorios prohibidos eran otros. Punto para los directores: están enterados de los cambios rutilantes de la moda.

¿Y los estudiantes, qué hacen? Bastante más elocuentes que su director, señalan que ellos no piensan con el pelo, ni con los pantalones, y que, en esa medida, no están dispuestos a aceptar las disposiciones de las autoridades del colegio. Indican que, además, dichas disposiciones son incoherentes entre sí porque exigen pantalones que no sean ni anchos ni angostos. (Obviamente se trata de reparos que ningún adulto se ha tomado el tiempo para discutir. De seguro porque estamos frente a argumentos difícilmente rebatibles, pero además porque como con los jóvenes no hay nada qué hablar…). Y también sacan a pedradas a autoridades policiales que llegan a reprimir una manifestación que hasta el momento había sido pacífica.

Lo que estaba en juego en esta disputa en particular es lo que ha estado en juego cada vez que los colegios acentúan sus normas represivas: la autonomía de los estudiantes y su derecho a aprender. Porque aprender significa, en buena medida, tener la capacidad de escoger y pensar y eso no se puede hacer en un lugar donde te obligan a ser igual a todo el mundo. Hay que ser claros: el uniforme uniforma algo más que el aspecto, en la medida en que justamente el aspecto es una expresión de lo que somos, o al menos de lo que queremos proyectar. La prohibición de lucir distinto es en el fondo la prohibición de pensar distinto, de manejar el cuerpo propio como a uno mejor le parezca y de presentarse a los demás como uno lo crea conveniente. Por eso las palabras de una de las manifestantes son alentadoras: “yo al colegio no vengo sin pantalones tubo”. Defensa de la autonomía corporal, y por lo tanto del deseo, que bien vale la pena custodiar a pedradas.

46 Comments

  • 20/05/2010 - 1:36 PM | Permalink

    Excelente, Camilo
    100% de acuerdo.
    Una barbaridad tanto irrespeto a los y las estudiantes.
    Todo el tiempo.

  • 20/05/2010 - 1:46 PM | Permalink

    Excelente, conforme la gente se hace mayor se vuelve tan retrograda como fueron algunos de sus propios padres, por que???? En el Liceo que paso todo el safarrancho yo pase al dia siguiente, habian unos colegiales viendo hacia la acera desde la malla QUE ESTABA CAIDA -notoriamente desde antes-, las condiciones de ese cole SON PESIMAS, y se ponen a ver si la gente llega con pantalones tubo o no. En Costa Rica primero reprimimos y luego vemos que pasa (ah si? lo hacemos???)….

  • 20/05/2010 - 2:00 PM | Permalink

    luego, en medio de la imágenes en televisió de tombos armados, con escudos antimotines, etc. los periodistillas de repretel o telenoticias -da lo mismo- se preguntaban (en voz alta, al aire) “por qué ahora son tan violentos los jóvenes”

  • 20/05/2010 - 2:26 PM | Permalink

    y además, fueron como 6 los que tiraron piedras.

  • Camilo Retana
    20/05/2010 - 2:49 PM | Permalink

    Lo detestable es esa inercia, esa sarta de lugares comunes. De dónde va a venir tanta violencia? Y claro, Bernardo tiene toda la razón: a alguien le importará una mierda las condiciones precarias en las que están esos coles? El año pasado fui a una lectura de poesía en el cole donde yo estudié y las paredes tenían huecos, los pasillos llenos de barro y la administración cruzada de brazos salvo para hacer esas cacerías de brujas alrededor de los reglamentos imbéciles. En fin…

  • Orlando Muñoz Gil
    20/05/2010 - 2:54 PM | Permalink

    Si bien es cierto que la libertad llega hasta donde no perjudique la libertad del otro… Hay varios aspectos que tomar en cuenta a la hora de opinar sobre un tema así: primero, el hecho de utilizar uniforme y ciertas medidas puede ser represivo, y muchas veces solo es así, pero uno de sus fines es mantener cierto orden que por falta de capacitación, o cualquiera sea su origen, mantiene a los profesores al borde del desquicio cuando tienen que lidiar con 45 adolescentes (muchas veces malcriados) en un espacio de 7m x 7m. No sé si uds. lo han vivido… pero hay que buscar cierto orden de alguna forma y esta es una de esas herramientas con que cuentan los educadores. Cómo? Pues el hecho de tenerlos uniformados ayuda en cierta forma de manera visual al control. Y si bien es cierto que uno no estudia con el pelo ni la ropa, pues tener una compañera en minifalda detrás de uno, con el descontrol de hormonas que se da en la adolescencia y siendo 45 contra 1, pues no hay que tener dos dedos de frente para saber la probabilidad de desorden que se está poniendo en potencia para desatarse en cualquier momento, igual sucede con las pulseras y demás accesorios que podrían “distraer” hasta cierto punto el orden en el aula. Más con esta moda de que casi todos los estudiantes tienen DA (déficit atencional), qué en mi opinión profesional no debería ser así (pero es tema de otro momento). Y que a fin de cuentas es cierto que la más mínima distracción provoca cierto descontrol en el aula. Y aún así con los 200 días lectivos muchas veces nuestros estudiantes salen de las aulas sin lograr cumplir con los objetivos o sin cubrir todos los temas y al fin terminan con una educación lesionada (cuyos orígenes son también tema aparte)
    Segundo, sin despreciar la querida adolescencia, el hecho de decir que ellos saben lo que quieren no es del todo cierto, uno lo sabe porque lo vivió, y se ve diariamente, que muchas de las decisiones que tomamos en nuestros tiempos de colegio eran menos razón y más “impulso” (fisiológico, social, de la masa, del comercio, de la moda, etc.) y que a fin de cuentas es un proceso psicológico en el que nos vamos dando cuenta de lo que somos y de lo que queremos, y la rebeldía es parte de eso (muchas veces rebeldía sin sentido, retomando los “impulsos”…). Por qué? porque el desarrollo humano tiene en sus procesos de adolescencia el rebelarse en varios aspectos de la psique para formar un ser más maduro (en teoría).
    Tercero, ponernos a pensar quién tiene razón y quién no es algo importante, pero superfluo para asuntos administrativos y legales. Porque vivimos en un país de derecho, o sea, la ley tiene la última palabra, y esta le da la razón indiscutiblemente al Director y sus reglas de conveniencia, sean las que sean. Por ende tuvo y tiene todo el derecho de negarles la entrada a quienes no cumplan con las reglas, así como nadie puede ingresar a los Estados Unidos con una cuchilla en el bolsillo, por más que sea la del llavero (aunque esto nos parezca ilógico y tengamos la razón). Simplemente es la ley. Ahora, los estudiantes pueden usar todas las herramientas administrativas y legales que hay para tratar de negociar y modificar esa ley. Yo en mis tiempos lo hice en mi colegio luchando por los mismos ideales que estos jóvenes, sin embargo al ser colegio privado simplemente respondieron a las firmas de decenas de estudiantes “si no les gusta, váyanse a otro colegio”, inclusive el padre de un compañero interpuso un recurso de amparo y lo perdimos, en tiempos que la Sala IV no estaba tan “embarrealada”. Por ende, el hecho de tener la razón no les da la razón, y menos el derecho de no acatar órdenes, ojalá fuera así! Ya yo hubiera hecho de Costa Rica un estado laico, hubiera rebajado los salarios de los “altos” funcionarios públicos, hubiera utilizado bien los recursos públicos en obras PÚBLICAS, habría hecho más eficiente a la CCSS, etc.
    Cuarto y final, no concuerdo en la forma de manejar la situación por parte de las autoridades competentes (director, fuerza pública) pues ellos deberían demostrar madurez y razonamiento a la hora de actuar, o al menos eso se esperaría, pero en este país sabemos bien que no necesariamente la gente más capacitada y madura es la que nos gobierna y dirige (muchas veces la menos de hecho). Aún así, hay muchas cosas que desconocemos y pasan por debajo de la mesa… Se me ocurren situaciones (que sé que suceden en otros colegios) como amenazas de muerte al director, pandillas organizadas dentro de la institución, negocios entre director y vendedores de uniformes, odio o temor del director o profesores hacia algunos estudiantes, etc. Cosas que pueden pasar y se mantienen lejos de nuestro alcance. Y generan preguntas como por qué no se estableció desde el inicio de curso, por qué el cambio tan radical del uso del uniforme, por qué el director no quiso enfrentarse a los estudiantes de manera pacífica…

    No hay que reclamar por reclamar, ni hacer pelota por hacerla, ni hacer bloqueos o manifestaciones solo por que sí, hay que tener un plan por detrás, el as bajo la manga, ser nosotros los pensantes. Solo así hemos logrado grandes cosas, como el Combo del ICE y el referendum (que se perdió para mí, pero se hizo) entre otras.

    Pero no es solo con tener la razón que pasan las cosas, tenemos que ser un pueblo pensante en mayoría, no solo unos pocos. Ahí hay una pista del gran problema…

  • LauChin
    20/05/2010 - 6:16 PM | Permalink

    Camilo, de acuerdo con vos! No logro entender por qué nos da tanto miedo dejar que el otro y que la otra sea, y piense (que después veremos qué pasa)…
    Cuando hice mi primer examen de Historia en la U, en Estudios Generales, me saqué un 6. Casi me muero!! Era mi primera nota baja desde… siempre!! Nunca había sacado una mala nota, y menos en “Estudios Sociales”. Cuando le pregunté al profesor que qué había pasado, me dijo que yo le había chorreado un montón de datos, fechas, acontecimientos, y que todo eso él se lo sabía de memoria, que lo que él no sabía era qué pensaba yo acerca de esos datos, fechas y acontecimientos.
    Hasta entonces, yo no sabía que pensando, opinando, analizando, podía ganar una nota de examen. Nunca me lo enseñaron en el colegio.
    Hoy recuerdo a ese profe de la U con un amor!! Le agradezco tanto la lección que me dio!! Y me pregunto: ¿qué pasaría con el sistema si todas esas chicas y chicos, de todos los colegios del país, pudieran en sus clases, dedicarse a pensar, a opinar, a analizar?

  • Andrea Vásquez
    20/05/2010 - 6:27 PM | Permalink

    Hola Camilo. Donde te vengo a encontrar.

  • 20/05/2010 - 8:25 PM | Permalink

    Orlando, la ley es una entidad humana que tiene el propósito esencial de normar el contrato social conforme al cual vivimos de manera gregaria. Pero no debemos hipostasiarla, convitiéndola en una herramienta de opresión de los que están mejor posesionados al interior del sistema. Por ello la ley (y aún la Ley) deben tener un racionalidad conforme a la cual los que están en proceso de socialización la interioricen como un aspecto básico de su constitución como ciudadanos.De otra manera nos ganan la acriticidad o el desgano e indiferencia que caracterizan a muchos de los adultos costarricenses.

  • Sitaira
    20/05/2010 - 8:51 PM | Permalink

    A Orlando: Tener que lidiar con 45 adolescentes, habla más de la necesidad de pagar más profes y reducir los grupos (más presupuesto para la educación pública) que de la necesidad de ir en uniforme para controlar la sobre-población.

    Y por otra parte, aludís a la razón de la ley y no cabe duda de que tenés la razón, pero los movimientos sociales (cualesquiera que sean), se tratan justamente de que sean los pueblos quienes formen sus leyes.

    Por último, me parece muy arrogante juzgar al yo de pasado con los criterios (adultocéntricos) del yo del presente. Aquel adolescente que protestaba, Orlando, tenía sus razones, que este adulto no puede tener pues no se encuentra en el mismo contexto ¿Cuál contexto es más real?… Lo ignoro, porque en unos años, cuando estés viejo, este contexto también será lejano.

  • Camilo Retana
    20/05/2010 - 9:19 PM | Permalink

    Coincido con LauChin en que la prioridad a la hora de acompañar desde la docencia los procesos de aprendizaje debe ser la pregunta, el problema, y no el dato (que está muy cerca de la represión, porque el que maneja la verdad guarda una relación vertical con el aprendiz… esto es un lugar común desde Pink Floyd).

    Con respecto a lo apuntado por Orlando Muñoz tengo varias observaciones.

    1. Estoy convencido de que hay diversas maneras de mantener atento a un estudiante en una clase. La estrategia más elemental es hablarle de algo que le importe. Probablemente a esos 45 estudiantes no haría falta “controlarlos” o “vigilarlos” (como apunta Orlando) si estuvieran ocupados en algo que tuviera que ver con su deseo.

    2. La idea de que las pulseras y demás prendas como la minifalda distraen, también merece discusión. Es que acaso la secundaria no es también un espacio de socialización? Pensar el colegio como un lugar al que se va exclusivamente a recibir información supone una visión muy limitada de los procesos de aprendizaje. Percibir a los otros, diferenciarse de ellos, sentir atracción erótica y otras muchas cosas más forman parte de la experiencia de aprender. Estar como una estatua escuchando un adulto por 5 horas o más, no necesariamente es más aleccionador que lo que ocurre con los compas en un recreo. A LauChin probablemente le enseñó más su profesor universitario devolviéndole una prueba que lo que le enseñó su profesor de Estudios Sociales del colegio en 5 años.

    3. Conceptualizo la adolescencia de manera distinta a Orlando. No creo que ser joven sea ser un adulto en potencia. No creo que un adolescente sea un descerebrado que no sabe lo que quiere. Si siguen el link de Teletica es clarísimo que los estudiantes tienen mil veces más claro porqué quieren lo que quieren que el director. Tampoco creo que lo impulsivo sea a priori inferior a lo racional, ni que lo segundo sea propio de la adultez y lo primero de la adolescencia.

    4. Sobre el tema de la ley, suscribo lo que señala Orlando. La ley no debe cumplirse porque sí, sobre todo cuando precisamente lo que está en juego es el sentido mismo de dicha ley.

    5. Coincido con Orlando en que (voy a decirlo con mis palabras) la policía y las autoridades del Colegio se comportaron como verdaderos imbéciles.

    6. Estoy en desacuerdo en que los estudiantes del vargas Calvo hayan “reclamado por reclamar” o en que “hayan hecho pelota por hacer pelota”. Me parece, y justamente era la idea del artículo, que en ese bochinche hay algo importante, importantísimo: aún en medio del conservadurismo reinante en este país, algunos jóvenes están dispuestos a poner el cuerpo cuando el autoritarismo adultocéntrico le jala el rabo a la ternera.

  • maria
    20/05/2010 - 9:29 PM | Permalink

    La pedagogia que maneja la educacion, viene desde una ignorancia demasiado lejana ya. Parte de que el niño no sabe nada y hay que enseñarle todo, osea, el niño es un pequeño ” diablo en potencia” al que hay que corregir, etc.
    El trabajo de este “correccional” empieza con los amorosos padres desde la mas tierna infancia,y que luego pagan para que los profesores terminen de hacer el trabajo sucio…( suena feo verdad, ja!.
    Punto y aparte.
    Al niño cuando se le deja satisfacer su curiosidad natural (si ustedes tienen hijos pequeños lo han vivido ! no paran!) que es la manera de conocer el mundo, de hacer nuestra propia experiencia en el conocimiento, permite que el niño, futuro adolescente y “adulto” descubra tambien su propia vocacion ( que no tiene porque coincidir con los intereses futuros de los padres)su verdadero sentido existencial.
    Todavia no existe esa escuela en el mundo. Y alli estan las consecuencias. Porque ¿No me diga que este mundo manejado por ” adultos” tiene bien resueltas las cosas?.
    Dice Piaget( que la verdad es bastante recalcitrante para mi gusto)” Todo lo que se le enseña al niño, se le impide descubrirlo por si mismo”.
    Tenemos poca fe en el niño, no confiamos…
    Si les interesa el tema recomiendo “Summerhill” de Alexander Neill.

  • 22/05/2010 - 1:14 PM | Permalink

    A Orlando: Tener que lidiar con 45 adolescentes, habla más de la necesidad de pagar más profes y reducir los grupos (más presupuesto para la educación pública) que de la necesidad de ir en uniforme para controlar la sobre-población.

    Y por otra parte, aludís a la razón de la ley y no cabe duda de que tenés la razón, pero los movimientos sociales (cualesquiera que sean), se tratan justamente de que sean los pueblos quienes formen sus leyes.

    Por último, me parece muy arrogante juzgar al yo de pasado con los criterios (adultocéntricos) del yo del presente. Aquel adolescente que protestaba, Orlando, tenía sus razones, que este adulto no puede tener pues no se encuentra en el mismo contexto ¿Cuál contexto es más real?… Lo ignoro, porque en unos años, cuando estés viejo, este contexto también será lejano.

  • 22/05/2010 - 1:29 PM | Permalink

    Buen artículo Camilo, tenés razón.

    En toda mi vida y muchas conversaciones con mi hermana menor, la única razón razonable (permítanme la redundancia) que hemos encontrado para que sea válido el uso del uniforme en las escuelas y colegios es que hay personas que tendrían suficiente ingreso para ir con su ropa a estudiar. Hay otros que no. Hay gente que probablemente le tocaría ir con la misma ropa todos los días. Y talvez suena así como muy superficial, pero la verdad es que todos nos preocupamos de alguna manera por eso, más en la adolescencia… entonces, con el uniforme nos evitamos hasta cierto punto esas preocupaciones… ahi todos uniformados vamos igualiticos… si es el mismo uniforme todos los días nadie lo notará.

    Fuera de eso, no le veo otra utilidad.

    No creo que sirva para controlar, ni hormonas ni conducta (qué diantres le controla a uno las hormonas! que alguien me diga jaja).

  • 22/05/2010 - 4:13 PM | Permalink

    Por todas estas razones que bien apuntan yo como madre de un adolescente busqué una alternativas hasta que las encontré. No es fácil y sí las hay, solo que hay que pagar.
    En el Colegio Europeo no se preocupan si las chicas andan en minifalda o con aretes de tres metros de largo o tacones rosados, tampoco le dijeron nada a mi hijo por sus dreads, ni por el piercing ni por el tatuaje, ni mucho menos por los jeans rotos ni las chancletas.
    Eso sí, en décimo lo pusieron a leer el Espejo Enterrado de Carlos Fuentes y hacer ensayos cada semana de un capítulo distinto donde le pedían explicar qué decía el texto y además: qué opinaba él de lo que allí se decía.

    Hay que ver los trabajos de graduación de los chiquillos de ese colegio. Sobre la lucha del pueblo de Sardinal, sobre física cuántica, sobre el valor terapeutico de la música, cosas profundas…gracias a un grupo de profesores y profesoras cultas y cultos y un ambiente de mucho respeto mutuo.
    Además, cuando van a paseos duermen todos, chiquillos y chiquillas juntos hechos un puño y se respetan y quieren mucho. Que un chico sea gay o una chica lesbiana no es tema…etc, etc.

    Ahora hay Bachillerato Internacional en El Colegio de Palmares y en el Liceo de Costa Rica.

    Ojalá se amplíe la gama de colegios públicos y privados que proponga un plan de estudios ( este del B.I.) que precisamente de lo que trata es de educar jóvenes con criterio propio, que de verdad salgan de ahí con ganas de ser mejores personas para hacer de su paso por el mundo algo que valga la pena.

    Ah…( los grupos son de 15 estudiantes como máximo)

    Así que no solo hay una manera de educar…vale la pena cuestionarse muchas cosas.

    Recomiendo el Colegio Europeo por su ambiente sano, por su visión humanista, y porque sí, hay que pagar, pero si uno se atrasa, incluso…te esperan y no te presionan.

  • 24/05/2010 - 10:42 AM | Permalink

    cierto, decenas de problemas pedagógicos en el camino, los cuales varios han mencionado aquí. son tan profundo que ni me voy a referir, es para otro post u otro café.

    pero, yo también pasé por reglas de uniforme, boletas por usar tenis, casi suspensión por hacerme un mohawk en medio pasillo, y a nadie agarré a pedradas. ¿es válido mandar a alguien al hospital porque no me dejan usar un pantalón tubo? ¿acaso este montón de güilas (ojo que yo también soy un güila de 23 años) no pueden “lucir su estilo”, y “defender su autonomía corporal, y por lo tanto del deseo” fuera de clases, cuando crezcan an la U (que pueden vestir como les da la gana), y sin pegar a nadie? promover impunidad sin razonar tampoco es muy sano.

  • Camilo Retana
    24/05/2010 - 3:05 PM | Permalink

    Manuel: considero ingenuo pensar que se está ejerciendo la autonomía allí donde el poder (en este caso personificado por el director) me dice que puedo ejercerla. El concepto de autonomía supone autodeterminación: no se puede ser autónomo allí donde la ley me lo permite (sobre todo en un país donde la ley es autoritaria)porque la adhesión a la ley es precisamente heteronomía. De hecho, ese es un mecanismo bastante usado en las sociedades actuales: abrir nichos de libertad, pequeños espacios de liberación de modo que el sujeto se sosiegue y sea productivo para el sistema cuando debe serlo.

  • Giancarlo
    25/05/2010 - 8:16 AM | Permalink

    Hola! Muy interesante el artículo, el cual gracias a todos los comentarios que he leído acá me ha regenerado una perspectiva que yo creo había estado perdiendo con el transcurrir de los años. que importante que es la autodeterminación, y que importante dejar de pensar a los jóvenes como proyectos de adulto, sino como personas capaces de decidir, razonar y pensar en sus propios términos, base indispensable del progreso de una sociedad desde la participación de todos sus miembros.
    Considero que los estudiantes tienen todo el derecho de autodeterminarse, y mucho más importante, de ser escuchados y respetados por las partes involucradas.

    Pero me sigue asaltando una duda ¿No les parece que la forma en la que se hacen escuchar es un eco más de una situación nacional violenta en forma general? Considero que la forma de manifestarse no fue la más adecuada. Si discutimos gritando, no conseguimos mucho más que desorden.

  • Camilo Retana
    25/05/2010 - 9:03 AM | Permalink

    Claro. El asunto es si en un entorno tan adultocéntrico es deseable que los jóvenes hablemos cuando se nos da la palabra. La palarba es una conquista y a menudo se gana con violencia. Claro que no estoy diciendo que cada vez que hay una relación de poder haya que revertir las asimetrías tirando pedradas… solo hablo de este caso en particular.

  • Natalia
    26/05/2010 - 1:24 AM | Permalink

    Que bueno leerte Camilo!!
    En los centros educativos se desperdicia papel en boletas y tiempo en revisiones de uniformes y que ganan con eso??
    …” punto para los directores que están pendientes de la moda… claro siempre he pensado eso, parece ser la pura gana de molestar!!
    me gusta ver como con un comentario se refuerza e ilustra muy bien ese amor adulto del que escribís Camilo:
    Orlando definitivamente tengo que opinar de lo que ud escribe….
    Con respecto al orden que menciona como necesario: Sí, el uniforme le pueda generar cierto orden visual, pero no le permite ver muchos aspectos importantes: personalidades, gustos, preferencias, incluso maneras de aprender: Personas autónomas!!! (será que es precisamente eso lo que no queremos, porque no nos coviene??!!)
    Además le cuento que con mi experiencia como acompañante en el aprendizaje me he dado cuenta que no es necesario el orden, en su lugar lo son la paciencia, el amor y la VOCACION. ¿Es su objetivo captar la atención de los estudiantes o que ellos aprendan??
    No es falta de capacitación por la que se necesita ese orden del que habla cuando se debe lidiar con 45 estudiantes, es FALTA DE VOCACIÓN!!
    El problema con el famoso Déficit Atencional no son los estudiantes, SOMOS LOS PROFESORES!!! hay que aceptarlo!! no sabemos como tratar con ellos, como llegarles, como hacer que se interesen, más importante aun, no sabemos que les interesa a ellos!!! Es igual a un examen en el que un alto porcentaje de alumnos saca baja nota: el problema no son los alumnos, definitivamente hay algo mal con el docente.
    yo he vivido eso de ¿Cómo hago para que me pongan atención? y le cuento: ponen atención cuando UNO pone atención, cuando uno se olvida de esa tontería que nos hace creer que el docente “manda”, cuando uno comprende que se trata de compartir, escuchar y disfrutar, de ayudar en el crecimiento de quienes están compartiendo con uno ese espacio de 7×7 metros en su caso y de más en el mío (un gimnasio, doy clases de gimnasia)… y le cuento que no sé que espacio tiende a distraer más …. (Aclaro que no veo la distracción como algo negativo)
    En el momento en el que el docente se pone a ver de que manera los estudiantes hagan lo que él quiere y actúen como él espera, se complica (arruina) todo!!
    Orlando, su comentario refleja su paradigma educativo sumamente conductista, al cual María hace referencia al decir que ” La pedagogia que maneja la educación…Parte de que el niño no sabe nada y hay que enseñarle todo”. En este paradigma el maestro es el centro de la educación y el alumno simplemente responde a programas y controles estructurados (por ejemplo el uso uniforme!!) y con esto se forman personas que no luchan por sus derechos, que precisamente aceptan las leyes sin cuestionarlas!!! Y hacen sólo lo que se les ordena (que miedo!!!) Además de que no aprenden de manera significativa!!
    No comparto la idea de que los adolescentes no saben del todo lo que quieren, pienso que lo saben, y como dice Camilo, en muchos casos lo saben más que los adultos!! Y que lo defiendan es lo menos que se puede esperar.
    Respeto al impulso tanto como a la razón, ambas nos permiten SER!! Y un adulto no “es” más que un bebé, ni que un niño, ni que un adolescente!!
    Y como es eso que la ley le da la razón al director?? Dónde quedan los estudiantes?? Dónde queda el convenio entre el director y los estudiantes.. …ah claro: no existe!! Porque el director no puede comprender a los estudiantes, porque el director razona y los estudiantes son impulsivos. Y en su razonamiento el director decide no dejar entrar a los estudiantes precisamente el día del examen…MALO EL HOMBRE!!!
    La educación es una cuestión de vocación, y quien no lo vaya a aguantar mejor que no se meta!!!
    Y como dice Debravo:
    Yo no os amo dormidos:
    Yo os amo combatiendo y trabajando
    Haciendo hachas deicidas, libertando

    Libertando precisamente de esas leyes y normas opresoras!!!
    Julia Ardón, lástima que ese tipo de educación esté al alcance de pocos… un reto para los pocos que queremos trabajar en el sector público: no más normas represivas y más humanismo!!

  • ANTI VULGARIS
    27/05/2010 - 11:29 AM | Permalink

    Saben , cuál es el sentido del uniforme? Evitar que los niños y adolescentes que no tienen plata , no se sientan marginados porque su ropa no es de marca o sus zapatos no son el último alarido del consumismo , etc.
    Ese es el sentido del uniforme: evitar que haya màs exclusión de la que ya hay … en este caso por los chunches que nos ponemos encima.

    Si Heiner Gerald Vindas, Vindas, està frenético porque él quiere ser diferente e ir con pantalones tubo … Entonces papi y mami que son los que pagan la existencia del imbécil , tendrán que ponerlo en uno de esos colegios privados donde los chichis de mami y papi , van sin uniforme ( pero con marcas, muchas y caras marcas)

    Hay tanta estupidez en esto del adultocentrismo que da risa!!! En realidad el adultocentrismo mezclado con el consumismo y el individualismo aparente ( que no real) es lo que produce a los chichis de mami y papi que quieren ir al cole con tubos y tubitos, porque en esos tubos y tubitos está toda, pero toda su singularidad!!!

  • Giancarlo
    27/05/2010 - 2:11 PM | Permalink

    Bueno, ese es un punto acertado también. Pero que tanto estos uniformes siguen respondiendo a una realidad que no es la misma de hace 30 años cuando se inicia con esto del uniforme único? Creo que los mismos estudiantes deberían de ser participes en la definición de estos asuntos.
    Y de repente, me parece que esa inconformidad puede salir de que simplemente no se ven reflejados , no se identifican con sus coles, lo que representan y lo que se les transmite en ellos. Súmele a eso miles de problemas estructurales del aparato educativo, como el mismísimo Vargas Calvo… está hecho mierda y no es de extrañar que haya inconformidad.

    Cierto Camilo, a veces es solo a guevo que uno se puede hacer escuchar. Al final, la legitimación (ante si mismos y no ante nadie más) vendrá dada por el seguimiento que le den a su demanda de necesidades y al saber hacerse escuchar de una manera inteligente.

  • Esteban
    27/05/2010 - 4:50 PM | Permalink

    Me parece que uno de los problemas de las relaciones de imperio adulto-centricas es que sus disposiciones son unilaterales. No hay comunicación, no hay escucha, sólo La Ley. La ley, si no es producto de esfuerzos comunicativos, mata. Por eso es que se rebelan l@s estudiantes.

  • Camilo Retana
    27/05/2010 - 5:23 PM | Permalink

    Anti Vulgaris: si te parece que exigir a los maes de cole que anden el pelo largo es para ahorrarles el dinero del peluquero tiene que ser que estás viendo demasiada tele. Lo mismo si encontrás absurdo hablar de adultocentrismo (tampoco hay diferencias de clase, no?, ni pobreza).
    El uniforme es un dispositivo de control, no una estrategia para atenuar las diferencias de clase (que, como bien señalás era su objetivo original).
    Por lo demás, si creés que en el vestido no está en juego la singularidad, supongo que andás chingo.

  • ANTI VULGARIS
    27/05/2010 - 6:34 PM | Permalink

    Camilo: Justamente hay diferencias de clase, de ingreso y formas cruzadas de la discriminación por pertenencia etnica , de raza , de género , de opción sexual , etc, etc

    La gente que va a colegios públicos , por lo general es porque sus padres no pueden pagar colegios privados … porque entre las muchas formas de la exclusión que se han cristalizado , la educación pública perdio prestigio frente a la privada ( no obstante que por ejemplo los muchachos de colegios pùblicos rurales, se estàn destacando por sus inventos y por sus capacidades) . De cualquier forma los colegios privados ofrecen la posibilidad de establecer redes sociales que pueden ser útiles para el futuro laboral de los chichis de papi y mami.

    Retomo : estos muchachos que van a colegios públicos , obligarían a sus familias a gastar mucho más si fueran sin uniforme
    ¿ Por qué?
    Porque en esa edad y en esta cultura de consumo delirante : las marcas, las modas , los chunches ( celulares por lo menos) etc son las formas de diferenciarse …

    No es la calidad de las personas, no es lo son , sino lo que tienen … Por tanto , ten la seguridad de que al desaparecer los uniformes, los chichis de papi y mami , presionarian a lo bestia a sus padres para tener los trapos que consideran que tienen que usar para no ser vistos de menos o discriminados por sus propios compañeros.

    Yo creo que la singularidad está en lo que somos y para alguien que tiene gran seguridad en sí mismo , la ropa no es el centro de las preocupaciones, aunque evidentemente para los adolescentes es una preocupación central .

    Me encantaría andar chinga ( no chingo , porque soy mujer) porque en la desnudez SI QUE HAY SINGULARIDAD … y anduve chinga durante mucho tiempo dentro de mi casa , porque me encanta el cuerpo humano.. ahora que estoy más vieja , el pudor ( una vez más la impronta de la sociedad de consumo) me impide andar en divina desnudez .

  • Paula
    28/05/2010 - 2:15 PM | Permalink

    Voy a sumarme un poco a lo que dice anti vulgaris, porque desde que leí el artículo éste como que me disonó un poco. Primero: los adolescentes son el público meta de montones de empresas generadoras de productos y servicios; había leído que aunque no están en edad para producir parece que sí están en la edad de gastar y es en este periodo de la vida donde más se gasta para obtener pues, lujos, o sea, entretenimiento, modas, novedades electrónicas, etc. Lo que ellos demandan no es si no lo que esa sociedad adultocéntrica que tanto se critica por aquí les dice que tienen que demandar.
    Segundo: Hacer un paralalo entre la uniformidad en la apariencia y la uniformidad en el pensamiento me parece, como educadora de adolescentes que soy, una postura un tanto arbitraria. Es tan importante enseñar a pensar como enseñar a amoldarse a determinadas reglas sociales; podemos estimular a los muchachos para que desarrollen un pensamiento crítico al mismo tiempo que les indicamos que el piercing en la nariz se queda para los fines de semana. Ambas dimensiones de la formación son importantes porque aquí y en la China van a tener que seguir reglas, acomodarse al contexto social en el que se suscriban y aguantar convenciones que tal vez no les gusten pero que dentro de la vida en un grupo social son necesarias. Igualmente es importante cuestionarlos, escucharlos, entenderlos y amarlos profundamente. Yo, en mi experiencia, los amo en puta, me muero de risa con lo que dicen, les exijo análisis decentes, promuevo ejercicios donde se exploren, se conozcan y se descubran pero igual soy bien pero bien necia en lo referente al cumplimiento de determinadas reglas relacionadas con el uniforme; en definitiva, no sólo es que una cosa no excluye a la otra, sino que creo que formar personas integrales presupone el aprender a seguir reglas.
    Tercero: Es importante involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones de aquello que les compete, por supuesto. De hecho creo que en muchos colegios ellos han participado activamente en la selección del uniforme e inclusive, esta sana y necesaria protesta (que no es de los eventos del Vargas Calvo, es de siempre) ha ido logrando variaciones y flexibilizaciones en lo referente al uso del mismo. Pero involucrarlos no implica que son ellos los que deciden, porque un adolescente es, al fin y al cabo, una persona en formación que desde la perspectiva del desarrollo humano requiere aún del apoyo y la contención del adulto para construirse, sobreponerse y encontrarse. Y esta presencia adulta no puede limitarse a escuchar y comprender sino que a veces también le toca corregir.

  • Camilo Retana
    29/05/2010 - 9:28 AM | Permalink

    En ambos comentarios persisten ideas que me parecen adultocéntricas: el joven como un ser “en formación”, chichis de papi y mami que quieren lo que quieren porque son becerros seguidores del consumo… No sé, a mí me parece que las personas jóvenes tienen toda la capacidad para autodeterminarse y también creo que si uno no decide cuáles son las reglas que va a seguir entonces la obediencia se convierte en un fin en sí mismo. Se trata de un principio básico del proyecto moderno: la libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha prescrito. Si la ley viene de afuera, no hay libertad. Y lo de la desnudez era ironía: si hay algo poco singular en nuestros días eso es el cuerpo.

  • ANTI VULGARIS
    29/05/2010 - 9:50 AM | Permalink

    ¿ Complejo de Peter Pan? Puedo contextualizar lo de la tontería del adultocentrismo , porque como dice los psicoanalistas : lo que no se verbaliza se somatiza.

    Realmente preocupante que un adulto mayor como el articulista ,no entienda que todos los sistemas de convivencia tienen normas .

    Mire : yo supongo que usted ha estado en los Estados Unidos y talvez en Europa o quizás en Japón ¿ sabe cual es una de las tensiones más enormes de los muchachos en los colegios ? El no estar a la moda , el no tener capacidad para emular los hàbitos de consumo y los estilos de vida de los estereotipos que se desprenden de los mass media .

    Es tan fuerte esa presión: por no tener ropa o chunches adecuados al status juvenil reinante , o por no ser hermosos , o flacos , o lo que sea que algunos optan por atentar contra sus vidas o por afiliarse a grupos … llenos de poses y vaciós de contenido – como son la mayoría de las tribus urbanas.

    Lo que usted llama – proyecto moderno_ no es màs que una reedición patética de lo que planteaban los acrátas y después los anarquistas radicales.

    Yo espero que usted sea coherente y que si ese es su ideario ; sea fiel al mismo . En todo caso hay una falacia lógica en su plantemiento : si un carajo se autoprescribe todas las leyes y por tanto las obedece … ese carajo es un PURA VIDA porque la ley él la ha internalizado … es un campeón del principio de enajenación !!

    Uno no se prescribe así mismo leyes en forma tan simple: una internaliza normas, valores, leyes y a su acatamiento le puede llamar principio de libertad ! Ese es el espacio de la individualidad… pero en tanto que animal social : uno acata las normas de la sociedad en que vive o las impugna y lucha contra ella ( eso sí con coherencia!!) y asume las consecuencias . El resto es paja!!

  • Camilo Retana
    29/05/2010 - 10:49 AM | Permalink

    Yo no soy un adulto mayor. Lo de los anarquistas radicales es teóricamente inadecuado y me tienen sin cuidado las falacias. Con esta intervención cierro el diálogo con esta comentarista porque ya me parece infértil la discusión.

  • Trosko
    29/05/2010 - 11:13 AM | Permalink

    ¿Cómo que cierra el diálogo? ¿Qué le pasa?

  • Trosko
    29/05/2010 - 11:13 AM | Permalink

    Usted escribió el artículo, pero eso no le da ninguna potestad para “cerrar” el diálogo.

  • Camilo Retana
    29/05/2010 - 11:40 AM | Permalink

    No no, no tengo ninguna potestad para cerrar el diálogo. Sólo digo que ya me aburrí de discutir lo mismo con esa interlocutora en particular. Nad más…

  • ANTI VULGARIS
    29/05/2010 - 3:03 PM | Permalink

    Usted se aburre , cuando es evidente su inopia y los límites de su filosofía de cafetín conjuntada __ con un empleo precario . Combinación explosiva que produce pequeños dictadorcitos que al querer ser nihilistas resultan fascistas! Usted no es dueño de la revista , yo he argumentado mis opiniones en relación con las opiniones que usted vierte en su artículo . Usted no puede cerrar un diálogo que jamás tuvo … solo tuvo prepotencia y prejuicios¡ En relación con lo de adulto mayor , lo deduje de su foto . Por lo demás , cuando yo opino sobre lo que ustedes escriben en la revista … no espero que usted me conteste . Por favor!!! ¿ quién se ha creído usted? No todos los anarquistas fueron radicales y por eso califico su posición de anarquismo radical … algo así en la actual coyuntura de la humanidad , como : marginalidad .

  • 29/05/2010 - 5:22 PM | Permalink

    Querido Camilo,

    me ha parecido un articulo excelente. Quedé indignado al ver que en este país se usan antimotines, para “educar” a los jóvenes y para imponer la opinión de una sola persona, el director, el que considera que por su investidura de director decide sí se usa pelo largo, corto, accesorios o pantalones que pueden marcar los genitales, deja al descubierto la ropa interior etc. En mi opinión personal, detrás de todo esto existe un miedo al cuerpo. Se quiere normalizar mediante la vestimenta e impedir expresiones personales. Pero lo que considero que es lo principal, es el miedo a la expresión corporal. Solo hace falta ir a la playa en Costa Rica y ver como los muchachos se meten con tanga, encima bóxer, encima pantaloneta que les llega a los tobillos, ahí el director debe encantarse…

  • Elsa
    29/05/2010 - 11:48 PM | Permalink

    Totalmente deacuerdo con vos, Camilo. Por ahí se dice que los adolescentes necesitan “límites”. Lo curioso es que suponiendo que los que argumentan esto (por ejemplo lo escuché decir de psicólogos y periodistas mediaticamente “reconocidos”)nos logren indicar con lujos de detalles porqué es que hay que ponerles límites, nadie se cuestiona ¿qué se entiende por límite?, porque si bien se podría pensar que únicamente se los está limitando en cuanto al vestido, lo que puede estar detrás de ello, es claramente un límite a ser “sujetos”. Pero a mi se me ocurre preguntar: ¿Y quién le pone límite al límite? o bien, ¿quién limita al limitador? Porque como bien lo señalas, al parecer ya ni los pantalones campanas o tubo son correctos, entonces es la moda lo que pesa en estas decisiones. Que quede claro, algo tan efímero y cambiante como la moda ahora llega ha ser parte de una discusión que se dice desde un punto de vista “objetivo”. Y sin embargo, estos chicos y chicas con pantalones tubo, podrán ser vistos como unos malcriados e insolentes, y sin embargo, llevo compartiendo lecciones con ellos en lo que va del año lectivo, y lo único que tengo que decir de ellos y ellas son buenas referencias. Pueda que lo que asuste a los adultos es que aún cuando aparentemente los jóvenes lo que retan el es uniforme, conservan una forma de pensar y de actuar tan “fresca”, que llega a asustar, porque en el fondo lo que retan es la forma “perfecta” y “correcta” de actuar de nosotros, sus profesores.

  • ricardo
    30/05/2010 - 8:17 PM | Permalink

    En los colegios científicos nadie incumple con el uniforme, y los que lo hacen no perduran.
    Porque un estudiante que le preocupa su rendimiento y ser un verdadero agente de cambio, no tiene tiempo para “ser diferente” como todos los demas.
    Despierten los hippies son de los 60

  • Daniel
    30/05/2010 - 10:09 PM | Permalink

    Me gustó mucho el artículo. Quizá por las temáticas que me encuentro trabajando en este momento considero importante puntualizar un aspecto en específico, a saber, la construcción periodística y en particular algo que algunos autores denominan el establecimiento de la “Agenda”, según el cual los medios no estarían realmente en la capacidad de decirnos estrictamente QUE pensar, pero sí EN QUE pensar, es decir, que temáticas son dignas de ser tales dentro del oferente “informativo”. Es claro en este sentido que la macro-agendación del “zafarrancho” (descriptor recurrente en los medios), no es como tal una operación inocua y en definitiva su sutileza a nivel global la hace mucho más efectiva a lo largo del tiempo. En este sentido, creo que seguir analizando la agenda “informativa” es esencial para tratar de dilucidar las formas en que dicha programación va configurando una cierta línea transversal e implícita que genera imaginarios (y esto no debería leerse en el sentido de que existan “maniobras aciagas” por parte de unos “siniestros periodistas, sino como el efecto de la macro-estructura mediática), y en este sentido en necesario abocarse a análisis que permitan visualizar con mayor claridad el efecto performativo que esta continua presencia va generado.

  • 31/05/2010 - 10:43 AM | Permalink

    @ricardo: lamento contradecirte. Soy egresada de un colegio científico y más bien me parece que en esta institución son los directores y docentes quienes no tienen tiempo para andar en payasadas como revisar si una usa aretes, si va a clases en tenis o si se tiñe el pelo de color verde. Justamente porque ahí la agenda está clara, y uno sabe a qué va a clases.
    Creo que ninguna de las personas que comenta acá había nacido en los 60, así que tu última frase viene a ser algo así como una invocación fuera de lugar. Por otra parte me parece que el artículo justamente toca una fibra delicada del sistema educativo formal de nuestro país: irónicamente, quienes más se preocupan por el aspecto de los estudiantes son quienes deberían estarse preocupando por actualizar la currícula educativa y ayudar a estas personas jóvenes a formarse de una manera integral y crítica.

  • Esteban S.
    31/05/2010 - 12:51 PM | Permalink

    Excelente el aporte de Adriana.
    Parece claro, a partir de lo que plantea Camilo en el artículo, que lo que importa no es lo que se ponen los estudiantes, si no, que obedezcan a los adultos y a sus disposiciones unilaterales. Creo que el tema de los límites y la ley es importante. Me parece que el aporte de F. Hinkelammert puede ayudar a la discusión. Es necesario juzgar la ley desde un criterio de vida (un criterio político), saber discernirlos. Lo mismo puede aplicarse en relación a los límites. Hay teóricos que dicen que en las formaciones sociales contemporáneas, el sistema de dominación no se basa sólo en represión violenta. La represión es más sutil, esta basada en cierto tipo de goce administrado.
    Por otro lado, la meta imaginada de una sociedad sin límites y sin ley puede resultar tan destructiva como la meta de una sociedad basada en el control absoluto y saturante.

  • sol
    31/05/2010 - 10:53 PM | Permalink

    Me gustó mucho el artículo, Camilo, muy importante dentro de tanto adultrocentrismo. El día en que ocurrió me dio un dolor de panza leer en los medios los comentarios violentos de siempre (del tipo: “ “) pero lo que me lleva al punto de la nausea es leerlos de mano y boca de quienes se consideran “progres”. Hacen bochinche por una banalidad, dicen por ahí. El punto es que no es una banalidad, es una cuestión que atraviesa por completo su cotidianeidad en un campo tan íntimo como el cuerpo.
    A mí también me decían que el uniforme tenía como finalidad evitar que la ropa evidenciara las diferencias de clase, y oponerse a una medida así, tan justa y políticamente correcta es algo complicado. Pero el uniforme no cumple solamente esta función altruista. El uniforme en el colegio, como en los ejércitos y en la policía, pretende, como bien señala El Playo, inculcar disciplina de forma autoritaria, normalizar. Rebelarse contra el uniforme es acto de resistencia a esta normalización y una defensa del derecho a hacer con mi cuerpo lo que yo quiero. Hay quienes han salido a reclamarles que no salen a protestar por cosas que realmente importan. ¿Qué es lo que realmente importa, entonces? ¿El aumentazo de los diputados, Crucitas, la violencia doméstica? Dónde se dibuja la raya y quién la dibuja… Si no logramos comprender el peso que esta medida ejerce sobre la cotidianidad de quienes la sufren, cómo reclamarles que no se lancen a las calles a apoyar las luchas que consideramos importantes. Reproducimos la opresión adultocéntrica con estos discursos, reforzamos la exclusión. Ojalá más gente se opusiera con rabia a la normalización de sus cuerpos, a la disciplina por la disciplina. Yo, como Camilo, también encuentro aliento en las palabras de esa estudiante.

  • sol
    31/05/2010 - 11:08 PM | Permalink

    no pegué el comentario que quería referir, que saco de la discusión en facebook de teletica:
    “Nada como unas hermosas balas de goma, bien apuntadas al cuerpo para ver si se calman, sarta de revoltosos”

  • Camilo Retana
    31/05/2010 - 11:18 PM | Permalink

    Les agradezco sus comentarios al Playo (ahora el playito), Elsa, Ricardo, Adriana, Esteban y Sol. Todos sus entradas apuntan a cuestiones importantes y que no aparecen abordadas en el artículo. Particularmente interesantes me parecen las intervenciones de aquellos de ustedes que discuten la banalización de este tipo de problemas dentro de ciertos itinerarios teóricos clásicos. Esos que consideran que es importante lo político en el sentido tradicional del término y que desmerecen el papel que este tipo de instituciones como el uniforme juegan en las relaciones de poder. El hecho de que las instituciones hegemónicas presten tanta atención a este tipo de estrategias evidencia la importancia que estas tienen a la hora de perpetuar relaciones de dominación.

  • fRanS
    06/06/2010 - 4:43 PM | Permalink

    Bueno primero que todo les cuento que soy estudiante de Francés de la UNA y que en este semestre ralie mi práctida docente, ahora como futuro docente, yo estoy de acuerdo con la señora que pone al colegio Europeo como ejemplo, a mis 23 años y desde que tengo criterio, he considerado que el uniforme no es el que le da la inteligencia al estudiante, el uniforme es un distintivo propio de la institución que sí se debe respetar, pero que es demasiado ESTUPIDO no dejar que los estudiantes lo porten a su estilo que dicho sea de paso lo único que los estudiantes modifican generalmente es el pantalón, que lo adecuan a la moda de la época, yo recuerdo que cuando yo estuve en el cole los pantalones eran de campana y anchos y jodían por eso, y ahora que son tubos tambien joden, por favor tras de que es contradictorio es ESTUPIDO, yo usé el pelo largo, me tapaba las orejas y eso no impidió que optuviera mi titulo de bachillerato sin reprobar un solo año y tras del hecho ser promedio de honor en quinto año, ni las pulseras que andaba, ni los collares, NADA…

    analizando mis experiencias y lo que viví con mis estudiantes de práctica que dicho sea de paso eran 60, considero que entre más cómodo se encuentre el estudiante más va a aportar a la lección, por que no se va a sentir ni reprimido y jusgado por su apariencia.

    por mi parte las únicas veces que le dije a un estudiante quitese el piercing, el maquillaje, etc era cuando yo sabia qu e e iban a llegar a calificar, SOLAMENTE y creanm que conla libertad que les dí, ellos me la retribulleron trabajando en orden y colaborando en cada indicación que yo les dí,y no es por que yo sea un ALCAGÜETA, por que no, si no por que asi como yo pasé por eso y queria que me entendiera y dejaran ser libre con mi apariencia, asi los entiendo yo a ellos.

    Una última cosa, yo a la U voy en pantalones tuvo, algunas veces de colores, tengo un piercing en el labio inferior y uso el cabello largo. Por obias razones que tambien no deberian existir, en el momento en que icinié mi practica docente lo primero que tube que hacer fue cortarme el pelo y quitarme el piercing, además de sentirme como un payaso debido a que me tenia que vestir formal, para disque dar el EJEMPLO. a lo cual siempre he dicho que el EJEMPLO lo da mi actitud y mi educación y no mi aparincia.

    Comentando un poco lo de las distracciones en la clase: eso no es culpa de las moscas que pasan, ni de las faldas, pulseras, etc, eso es culpa del profesor que imparte la lección, solo piensen esto, comparen una clase dinámica, critica, imaginativa, a una como la que reciben diaria mente los alumnos de colegios y escuelas en las que son solo trague y trague materia. Yo luego de exponer los temas que vi con mis alumnos los ponia a jugar, a hacer actividades utilizando la materia que veíamos.. dejen volar la imaginación de los alumnos, diviértanlos en las clases asi lograrán optener toda la atención de ellos, hasta de los que tienes déficit atencional, que en la mayoria es vagancia y pereza.

    • 29/06/2011 - 8:07 AM | Permalink

      Grande Carlos Jajajaja. No sé cómo terminé en esta página, pero al final terminé aquí y me encontré su artículo.

      Felicidades por la graduación, y tiene razón en todo lo que dice. A mí el domingo pasado me dijeron en la iglesucha de esta universidad que no podía ir en sandalias, cuando estamos en pleno verano y todo mundo anda en sandalias en todas partes.

  • Rommel
    07/06/2010 - 2:17 PM | Permalink

    Buen artículo! Tengo casi treinta y recuerdo esa mierda de que me tenía que cortar el pelo para poder estar a la altura. Es parte de los pendientes que tenemos en materia de derechos humanos.

  • Lolo
    28/06/2011 - 9:10 PM | Permalink

    de por si los pantalones tubo son para gente afeminada

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