
“Personas que ni siquiera pueden deletrear la palabra “voto”, menos aún decirla en inglés, pusieron a un ideólogo socialista comprometido en la Casa Blanca, su nombre Barack HUSSEIN Obama”
El ultra-conservador Tom Tancredo pronunció la frase anterior ante los aplausos, y las risas, de una multitud en su discurso durante la primera convención nacional de los llamados “Tea Parties”. Un movimiento ultra-conservador, surgido de la sociedad civil, que ha tomado preeminencia en los Estados Unidos desde hace relativamente poco tiempo y amenaza, seriamente, con seguir creciendo.
Este movimiento, cuyo nombre acuñó el periodista Rick Santelli de la CNBC, ha crecido rápidamente y tomó inspiración en el llamado “Motín del Té” (Tea Party). Este evento aconteció en 1773 en la ciudad de Boston, cuando los colonos estadounidenses vertieron un cargamento de té al mar como protesta por los altísimos gravámenes que la corona británica imponía a ciertos bienes para beneficiarse o perjudicar a la industria de las nacientes colonias.
Se trata de todo un fenómeno que tomó aún más fuerza durante el proceso de discusión de la reforma de salud, finalmente aprobada, y continua ejerciendo presión sobre el gobierno, mientras coquetea con el partido republicano que, en estado catatónico luego de la clara derrota de McCain y la pérdida sin precedentes de popularidad de Bush en sus últimos años de mandato, busca una nueva base política para destronar del poder a los demócratas.
Pero, ¿por qué ponerle atención a este fenómeno? Las razones son simples. Primero porque es un movimiento civil, lo cual permite observar más de cerca cuáles son los sentimientos y percepciones de la realidad que tiene el llamado “middle american”, básicamente la clase media blanca que sigue siendo mayoría. Segundo, porque el movimiento tiene características que recuerdan momentos poco gratos de la historia. Y tercero, porque -aceptémoslo- lo que pasa en aquel país afecta a Costa Rica de una u otra forma. Traten de imaginar, qué sucedería si un gobierno de los Estados Unidos, afín a la ideología que pregonan los “Tea Parties”, llegara al poder.
Esto último no es tan complicado, más si se toma en cuenta que en la misma convención a la que se hacía referencia al principio, la encargada de dar el discurso final (una apología a la estupidez, hago la salvedad por si deciden seguir el link) fue nada más y nada menos que Sarah Palin, candidata a la vicepresidencia gringa en las elecciones pasadas y una de la favoritas a hacerse de la candidatura presidencial para enfrentar a Obama en el 2012.
Decía antes que el movimiento está compuesto, en su gran mayoría, por la clase media más conservadora. Es decir, el blanco de estados centrales o sureños, conservador, religioso y, por más que a algunos no les guste aceptarlo, racista. El movimiento lentamente se ha ido perfilando hacia esas aristas y se ha radicalizado aún más.
El carácter de los “Tea Parties” es xenófobo, racista, ultra-religioso, nacionalista y demagógico. Basta con escuchar algunas de las frases que vierten los líderes del movimiento. Joseph Farah ha puesto en duda, en repetidas ocasiones, la veracidad de la ciudadanía estadounidense de Barack Obama y Tom Tancredo, epígrafe de este artículo, se ensaña contra los inmigrantes todos los días.
Marco Rubio, que luchará por un puesto en el congreso en el estado de Florida en noviembre próximo, ultra-católico hijo de cubanos nacido en Miami, ha tenido un ascenso meteórico gracias a los “Tea Parties” que ven en él, junto con el Partido Republicano, una figura carismática de “valores conservadores” comprometidos y muy religioso. Por ejemplo, una vez afirmó: “Nuestros derechos no emanan de las leyes, emanan de Dios”.
En un estado como Florida, en esencia republicano, financiado con todo el dinero de los cubano-estadounidenses, no sería de extrañar que Rubio llegue al Congreso. Sin embargo, que Scott Brown, propulsado por este movimiento, haya heredado el puesto de Ted Kennedy, demócrata “liberal” por excelencia, en Boston (feudo demócrata), sí supone, al menos, un momento de reflexión.
Y dentro de todo esto, resulta imposible no mencionar a la cadena noticiosa FOX y tres de sus comentaristas. Esta cadena de noticias se ha abocado a brindarle tiempo y espacios al movimiento, mucho más que rivales noticiosos como ABC, NBC o CNN. Incluso, tomando banderas de los “Tea Parties”, han batallado contra la administración de Obama. Lo han hecho, principalmente, a través de un triunvirato de demagogos: Bill O’Riley, Sean Hannity y Glenn Beck, los cuales harían ver a nuestro estimado Julio Rodríguez como un comentarista lleno de sapiencia y de objetividad.
Beck, junto con otro comentarista Rush Limbaugh (conocido en Costa Rica por decir que si la Reforma de Salud de Obama pasaba, vendría a nuestro país. Obviando que aquí tenemos un sistema de salud universal que era lo que perseguía dicha reforma) han tomado la bandera de los “Tea Parties” y a través de sus programas comentan con la peor de las demagogias y los argumentos más falaces las razones por las que Obama, y el mundo entero, es socialista, anti-estadounidense y parte de una conspiración nazi-marxista. (Hilarante resulta esta parodia del genial Jon Stewart de las teorías sin sentido de Beck).
Sorprende que una sociedad se vea inmersa y adopte estos valores que destilan racismo, xenofobia, nacionalismo extremo y demagogia por doquier. Pero, hilando más delgado, se puede comprender que una sociedad, en pleno declive, que observa como el gobierno salva a las grandes empresas mafiosas mientras ella se siente olvidada y hundida en el desempleo y azotada por la crisis, y ve que su país pierden lentamente el puesto indiscutible de máxima potencia mundial, recurra a estos radicalismos sin sentido. En otras épocas ha sucedido lo mismo, las similitudes son pura coincidencia.
Pero queda algo más: ¿Existirán movimientos tan demagógicos, conservadores o radicales como el sujeto de este artículo en Costa Rica? Tal vez, pero eso lo dejo para una segunda entrega.
10 Comments
Costa Rica se va moviendo por esas mismas vías. Cada vez llama más la atención que sean precisamente muchos jóvenes (aunque no solo ellos, claro), quienes adoptan posiciones reaccionarias, conservadoras, fundamentalistas, etc., basadas en nacionalismos extremos, producto de una sensación de pérdida, desamparo y derrumbe (o descrédito) de toda la institucionalidad, tal y como señalás sucede en EE. UU. Por supuesto que esa sensación es provocada por dirigentes como los de los “tea-parties”, que buscan generar seguidores. De ahí en más, el asunto se pone bastante feo.
Saludos
Es realmente preocupante la situación. Las derechas radicales están haciendo su trabajo, especialmente entre la gente joven, aquí, allá y más allá, ayudados en buena parte por los efectos de la crisis y muchísimo, por los medios de comunicación, especialmente en el caso de EEUU, donde da asco ver, escuchar y leer casi todos los medios importantes.
Es fácil prever, por ejemplo, la paliza que se va a llevar el PSOE en España en las próximas elecciones de Congreso, al igual que la pérdida de poder de los demócratas, y todo eso la verdad que asusta.
Acá, pues me he llevado desagradables sorpresas a lo largo de este año al ver cómo la gente, mucha gente joven, es mucho más conservadora de lo que imaginaba, por lo que el panorama no pinta bonito. Las mancuernas de poder entre política, religión y medios son cada vez más fuertes y claras.
Excelente comentario. Realmente es muy preocupante el auge de los “Tea Parties” en EE.UU, pero también es necesario reconocer que hay millones de personas en ese país que son conscientes de la amenaza que estos significan para su país.
Gracias por lo comentarios… La segunda parte del artículo taratará sobre expresiones que yo considero semejantes (algo más moderadas en posturas) a los Tea Parties y de acuerdo Jerry, millones entienden el peligro de esto extremismos pero su popularidad crece…. he ahí la cuestión.
Saludos, Roberto
Mi impresión es que ni un partido ni el otro hace mayor cosa por atender las inquietudes y los problemas más apremiantes de las poblaciones que los eligen. Wall Street tiene cooptado a ambos partidos, debido a las leyes permisivas de financiamiento político.
PArece claro que ni Sarah Palin, ni la mayoría de los candidatos de los Tea Parties representan una alternativa a los candidatos del oficialismo. Quería preguntarle a Roberto si el monstruo de tres cabezas del prime time de FOX apoya abiertamente a los Tea parties, o si apoyan nada más a Sarah Palin?
Pura vida Nacho, mae Bill O’Riley es el más quitado, el que menos habla pero le da mucho espacio en su programa a ambos Palin y los Tea Parties, la agenda de amambos, por otro lado, es la misma. Hannity y Beck si han apoyado abiertamente la idea de los “Tea Partie”, incluso Beck públicamente ha aparecido en charlas y actividades de los Tea Parties, como esta: http://www.teapartypatriots.org/Recycle/
Sobre Palin, creo que los tres tienen sus dudas xq la mujer es bien bruta, palabras simples, no es muy viva y en los debates, como se vio contra Biden en las elecciones pasadas, la destrozaron y la destrozarán. Ellos ven con buenos ojos, me imagino que FOX en general, a Mitt Romney, menos conservador que Palin, pero poco flexible en los temas de peso: migración, guerra (s) y “pro-life”, anti “stem-cell research” y small government. Además el tipo es mormón, entonces el conservadurismo religioso no se pierde… sin embargo Palin tiene una base política, si ella logra cohesionar esa base, probablemente FOX la apoye irrelevante de si Romney es mejor opción o no…
Saludos
Acá es cuestión de leer los comentarios que hace la gente en las notas de La Nación, sobre la inmigración, “queremos una ley de Arizona”…. es triste
A mí toda esa fauna de los “Tea Parties” me hace mucha gracia, sobre todo Sarah Palin, tal vez porque creo que es casi imposible que ganen una elección, pero uno nunca sabe…
http://www.thenation.com/blog/37679/sarah-palin-rethink?rel=emailNation
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