
:: Roberto Jaén ::
Al aparecer la primera parte de este artículo, un conocido me preguntó la razón por la cuál escribí sobre un tema que a él le parecía ajeno. Mi respuesta fue que en la segunda parte pretendía desarrollar unos cuantos ejemplos que invitan a ver los Tea Parties no como un movimiento “ajeno”, sino como un movimiento de la sociedad civil “gringa” que se formó sobre las bases de la frustración, intolerancia y proclamas nacionalistas demagógicas, elementos que perfectamente podrían germinar movimientos semejantes en Costa Rica.
En ese sentido, en Costa Rica, sí existen “Tea Parties” en potencia. Movimientos que, aunque no cumplen cabalmente las características que tienen los “Tea Parties”, ciertamente comparten rasgos que los encaminan a un desarrollo semejante.
Estas “otras bestias” se mueven en el campo político, social y religioso. Suponen todo un reto de análisis de la sociedad actual pues demuestran que un grueso de la población costarricense al estar decepcionada (con mucha razón) decide alejarse paulatinamente de la política y, a su vez, se acerca peligrosamente a movimientos y partidos que empatan varias de las posturas con los mentados “Tea Parties”.
Uno de los ejemplos que debe venir a colación es el meteórico ascenso (ayudado por algunos dineros de dudosa procedencia) del Movimiento Libertario. Este partido basó toda su campaña en la más chabacana demagogia que este país ha visto.
Sobre el discurso del “delincuente extranjero”, “la probidad” (con dineros de dudosa procedencia, hay que mencionarlo de nuevo) y “la mano dura”, Guevara construyó una campaña ambigua, llena de mensajes carentes de contenido, prometiendo computadoras (por menos, la mitad del país se burló de Ricardo Toledo con justa razón) y el progreso a través de un plan de desarrollo absolutamente ausente en su discurso.
Pero lo preocupante de todo lo anterior es que 1 de cada 5 costarricenses se tragaron toda esa patraña. El sólo hecho de que más de 5000 personas voten por el partido de la extrema derecha (siendo el verdiblanco el de la derecha extrema) sería de por si angustiante, por lo tanto es trágico que tanto costarricense haya perdido la cabeza.
Un resultado aún más escandaloso se habría dado de haber prosperado el referéndum que pretendía dirimir la suerte de las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Este fue desechado, en el afán de evitar el ridículo internacional, pero queda en las sombras el papel que jugaron dos organizaciones: El Observatorio Ciudadano por la Vida y la Familia y las altas cúpulas de la Iglesia Católica.
Alexandra Loría Beeche lideraba este observatorio de ultra-conservadores que intentaron hasta las últimas instancias llevar la discriminación y la intolerancia a un nuevo límite. Límite que ni siquiera este país de dobles-caras conservadores podía imaginar, hacer un referéndum para abiertamente discriminar a una porción de la población. Habría sido como darle la posibilidad en 1916 al Ku Klux Klan de hacer un referéndum para abolir New Orleans.
Ver los artículos de Loría Beeche no da más que pena ajena. Diatribas de odio argumentando que el matrimonio es sagrado (¿cuándo alguien dijo matrimonio en todo el proceso?) y que a la “familia costarricense” hay que defenderla a muerte. ¿Cuál familia? ¿Se refiere ella a las de jovencitas embarazadas, madres solteras, esposas golpeadas…?
Loría Beeche demostró lo que me sigue poniendo los pelos de punta. En este país la religión es de ultra-fanáticos (con excepciones claro está). Como ella lo hizo en múltiples de las estupideces que publicó, en este país no es necesario argumentar siempre y cuando cada dos párrafos se mencione a dios.
En este sentido los principales líderes de la iglesia católica no pueden ser obviados. Señores que dentro de su voto de pobreza amasan fortunas, invierten partes de ellas, predican el odio, cubren algunos problemas y se pronuncian sin sentido sobre varias cosas. ¿Dónde está el problema? El problema se encuentra en el hecho de que las personas llevadas de la mano por el discurso ya ni siquiera pueden cuestionar a quiénes supuestamente representan a dios en la tierra. Los púlpitos siguen llenos y la iglesia es incuestionable. El monopolio de la fe es absoluto y parece que a muy pocos católicos les importa.
Pero no se crea que los católicos están solos en estos fanatismos sin sentido, los evangélicos les hacen segundas. Si antes teníamos a la Iglesia Católica, los cristianos evangélicos no se quedan atrás. A diferencia de los padres católicos, los representantes de estas iglesias si pueden ser electos para puestos públicos. Así, sin mayores palabras, sin mayores promesas, sin ninguna acción beneficiosa para el país, Guyón Massey entró a la Asamblea Legislativa. Y así también, sin un solo logro, salió del Congreso.
Cualquier ser razonable esperaría que los fieles de estas religiones censuraran el pésimo papel que desempeñó Guyón. Pero en una movida sorpresa de estas iglesias, el partido de Guyón y algunos disidentes se postularon de nuevo, en dos partidos distintos, y contrario a lo que se esperaba eligieron más votos, dos diputados. Bastó insultar algunos días a los homosexuales y no presentar ningún tipo de plan para legislar y listo, dos diputados.
Ciertamente estos ejemplos no comparten todas las características que le di en el artículo anterior a los “Tea Parties”, pero viendo de cerca sus actuaciones, analizando el discurso y observando con detenimiento, los paralelismos son patentes.
La demagogia del Observatorio o el Libertario, los nacionalismos (“el delincuente extranjero”, “la familia costarricense”), la discriminación sobre quienes piensan diferente, son características que son tan válidas para los “Tea Parties” como para estas organizaciones costarricenses. La única diferencia que se puede observar por ahora, además del número de afiliados o seguidores, es que en Costa Rica todos estos grupos radicales se encuentran separados, en EEUU todos se han aglutinado alrededor de los “Tea Parties” (al menos de momento).
La explicación del auge de esta clase de grupos se puede enunciar desde la lógica de la “crisis”. Cuando hay crisis, cuando hay hambre, falta de trabajo, delincuencia y en general una percepción pesimista del país o la sociedad, usualmente la respuesta resulta ser una opción demagógico populista y/o radical. En tiempos de desesperación y desesperanza las soluciones irracionales, pasionales e insensatas son las escogidas. Esta serie de personajes tienen en sus manos estrategias infalibles: mano dura, demagogia, intolerancia, discriminación y a Dios.
Para unirme a la estrategia de mencionar a dios a cada rato ¡Qué dios nos coja confesados si llegan al poder algún día! Ese día, que esperemos nunca llegue, sí nos fuimos al carajo.
15 Comments
Queda bien argumentada la similitud entre los movimientos de enfadados estadounidenses conservadores, y los movimientos de costarricenses atraídos por discursos facilistas y ‘tradicionalistas’. ¡Qué monstruos surgen de las lógicas culturales del neoliberalismo! Como bien sugiere Roberto, todo ese asunto de ser agrupaciones pos-ideológicas, enganchadas a un supuesto ‘sentido común’ sin majaderías, más bien reproduce los lugares comunes de la sensibilidad de los grupos de poder instalados.
Gracias Coco por el retrato de Costa Rica, pero ¡qué espanto…!
Interesantísimo su artículo, Roberto. Su frase “en este país no es necesario argumentar siempre y cuando cada dos párrafos se mencione a dios” me parece de lo más sabio y contundente que he leído acerca de la mentalidad preponderante en el país. Qué triste.
Muy bueno.
Solo le hubiera agregado (aunque va relacionado con lo de “mano dura”) la creciente aceptacion del militarismo como solucion a problemas que tienen otra raiz (me refiero al narco y a la delincuencia).
Aquí parece que se olvidaron del “menos malo”, como uno de los conatos de populismo que surgieron en la campaña.
Sin ánimo de defender a Guevara ni a su demagogia, hasta donde tengo entendido, el de los “delincuentes extranjeros” era Luis Fishman.
De momento no requierdo ningún “spot” del ML que hiciera alusión directa a los extranjeros.
Lo curioso de esto es que en CR un candidato con una retórica tan abiertamente chovinista no tiene el menor reparo en postularse al mismo tiempo como un político de “centro-izquierda”.
También es de notar que en un país tan xenofóbico como CR el tema de la inmigración no juegue un papel tan importante en las elecciones a como sucede en EEUU por ejemplo. Quizás ese pueda ser otro sector desatendido del electorado, y por ende otro foco donde puedan surgir movimientos radicales.
Sin embargo también hay diferencias importantes que puedan hacernos menos vulnerables a esos movimientos, como el hecho de que en CR los ciudadanos no tienden a involucrarse mucho(para bien o para mal) en alternativas políticas o participación ciudadana en general, y de ahí que la gente vote generalmente por las figuras que postulan los partidos tradicionales de corte más “tecnocrático” y menos “populista”.
Hace unos días, tras el mitín convocado por Glen Beck en Washington, postié en FB un artículo de El País sobre los Tea Parties. Esta fue la respuesta que escribió un conocido de Michigan. De verdad me alarmó el grado de distorsión de la realidad que se está teniendo allá, y aquí, como bien lo planeta Roberto.
“Ultra-conservatives? Nah, just decent Americans who are sick and tired of seeing their fortunes squandered by an incompetent and corrupt government. Our jobs are all being sent overseas, our taxes are going up and our constitution is slowly being eroded. In short, we’re getting pissed off. We don’t really care what the rest of the world thinks about it. It’s our country. It’s up to us to fix it”.
Los lugares comunes de la demagogia abundan en sus palabras. Es triste ver con tanta claridad la ruta a la que nos encaminamos acá porque en efecto, cada día salen más y más grupitos tipo libertarios, observatorios, partidos religiosos, y como menciona Jeudy, cada día nos comemos más el cuento de las soluciones militares, sino que lo diga una encuesta de FLACSO, según la cual el 11% de los ticos estaría de acuerdo con instaurar el ejército de nuevo. Sencillamente para llorar.
Gracias a todos por los comentarios. Es correcto Jeudy lo de los milicos se me fue, no pensé en ese tema en particular, pero tenés toda la razón eso debería estar en el artículo más con la referencia que adjunta Nancy de la encuesta de FLACSO (por cierto, cúal es esa encuesta Nancy? la podés conseguir? por que me gustaría leerla a ver que más desnuda de esta sociedad nuestra) y Jethro creo que el resumen es perfecto ¡qué espanto!
Saludos y pura vida
Es una encuesta latinoamericana que tiene resultados que de verdad me pararon el pelo. Jeudy, ya la publicaron en internet, finalmente. http://www.flacso.org/publicaciones/flacso-ipsos-final/
Los dos articulos estan sumamente bien hechos, creo que es primero en su especie hecho por un costarricense. Sin embargo aunque no comparto todas las opinion en el segundo articulo me parece que realacionarlo con C.R es sumamente importante.
El tema del fenomeno del ” Tea Partie” es sumamente complejo, en primera intancia es un reflejo de la realidad de un Estadounidense Promedio frustrado por la crisis economica, guerra de Irak, Afganistan, la reforma de salud, entre otras cosas. El problema radica en que movimientos civiles ultra conservadores se han aprovechado de esta oportundidad para ganar adeptos entre estas poblaciones para poder controlar el senado y la Camara de reprentantes en noviembre. Cabe preguntar entoncs y si esto pasara que pasara con el cambio que debe tener Estados Unidos?
Saludos Roberto
Pensar fuera de esta “suiza” siempre causa preguntas, pero como bien lo señalás poco se aleja de nuestra realidad, más con la encuesta que nos pasa Nancy…de pararse los pelos y medio. Claro, cuando nos dicen las verdades (EVO), no falta nuestro racismo para “nuestra” defensa. En cubadebate también están con lo del Tea Party, podés echárles un ojo: http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/09/01/el-tea-party-el-mismo-perro-con-diferente-collar-i/
Un abrazo
Pura vida Fran, hay que ver que más info puede tirar el columnista de cubadebate, creo que en este tema sobre tela que cortar, pero lo principal vendrá el 2 de noviembre en las elecciones de medio período, los candidatos de los Tea Parties avanzan en las primarias republicanas…. como diría el conocido intelectual vanguardista Mario McGregor: Peligroooooooooooo!
Saludos de nuevo Francisco y gracias por los comentarios a los demás.
Roberto
Hola Roberto, leí ambos artículos referentes a los Tea Parties y me parecieron bastante interesantes y realmente algo que desconocía. Me parece super acertado lo que mencionas al final de la I parte y casi de una forma aristotélica en cuanto a que la respuesta será un gobierno “demagógico populista y/o radical”. No tengo duda de que la alta aceptación de esa propuesta “chabacana” se fundamenta en eso, y lo único que puedo pensar es la importancia que tiene; tanto el manejo como el acceso a la información que tenemos o al que estamos expuestos, que en su mayoría se parcializa y está sumamente sesgado en los medios de comunicación masiva.
Excelente. No me queda más que difundir tu artículo entre todos mis conocidos.
Excelente!!, felicito al señor Roberto Jaen por este articulo, le agregarìa ademàs que lo PEOR que he visto de los lìderes evangelicos, (yo tambien lo soy) pero ellos no me representan, es que utilizaran la estrategia de apoyar a la Iglesia catòlica en su lucha de intolerancia para ganarse unos cuantos votos adicionales. Son una verguenza.!!!
Felicito a Roberto Jaén por exponer estos aterrorizantes paralelismos.
Ciertamente estamos en un momento peligroso, donde la razón toma un lugar cada vez menos protagonista para dar paso al costarricense irracional, quizás ingenuo ante la demagogia, de pronto racista como bien menciona Fran Robles anteriormente, un nacionalismo que se exalta cuando hablan algo feo de Costa Rica en medios extranjeros. Ojalá utilizáramos un poco de ese nacionalismo para exigir más al gobierno y no para justificarlo a ciegas (igual que los conservadores en EE.UU.)