Todo este asunto de Wikileaks tiene al mundo entero con los pelos de punta. Ha dado de qué hablar en todas las esferas de la vida pública en el planeta entero. Sin ir lejos, hace un par de días esta revista publicó un comunicado de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones que concluye con la frase tomar postura a favor de Wikileaks es tomar postura a favor de la libertad de información en internet.
Y todo el mundo sentado en la tortilla de la libertad de información, es fácil, sencillísimo, tomar partido a favor de lo que nos interesa o beneficia. Pero la libertad de información no es territorio de movimientos y organizaciones sociales, y menos de activistas de sociedad civil: también es territorio de mafias de trata de blancas, de pedófilos, de gobiernos corruptos, de empresas transnacionales inmorales… A todo el mundo tapa el sombrero de la libertad de información. Lo de Wikileaks tiene entonces una cantidad impensable de aristas, y como ejemplo podemos ocuparnos de un par que personalmente me parecen importantísimas.
Cada quien tiene su punto de vista. De ese material simbólico está hecho el mundo que habitamos. Hace un par de días leí un twit que resume en mucho la situación de Wikileaks y la ira divina del Pentágono. Era algo así como si Wikileaks estuviera haciendo lo mismo en China, en Occidente los llamaríamos “disidentes” y les daríamos un Nobel. Y cuánta razón. Que un esfuerzo independiente, ejerciendo una libertad de información bastante cuestionable en términos de legalidad, nos permita conocer por dentro los calzoncillos de ese ser abstracto que pone en ejecución guerras, hace negocio con vidas humanas y mueve las fichas de las relaciones internacionales en todo el planeta, es para muchas personas una gran cosa. Para mí también, lo admito. Ayer en una discusión, una amiga decía que bueno, evidentemente Wikileaks está violando leyes, en términos de que la legalidad de sus medios para obtener y divulgar información es de sobra cuestionable. Pero bueno, cualquier entidad no gubernamental que divulgue información para hacer denuncias la tendría un poco difícil para recopilar información dentro de la legalidad, porque la legalidad la determinan los denunciados, esos que están en el poder…
Esto me lleva al meollo del asunto: el intocable tema de la neutralidad en la red. La molestia no se hizo esperar cuando a alturas del viernes anterior Wikileaks de repente se quedó sin DNS. El grito al cielo lanzado por millones de personas alrededor del mundo fue “es culpa de Amazon”. Y sí, es culpa de Amazon, pero… ¿qué es exactamente lo que es culpa de Amazon? Amazon es una empresa privada, con intereses económicos y políticos, que sufre de presiones gubernamentales y se encuentra en un pulso entre ganar y perder a partir de la decisión de desaparecer a Wikileaks de su servidor. No seamos inocentes: Amazon es una empresa privada con términos de uso claros. Y esos términos de uso fueron violados una y otra y otra vez por Wikileaks, nos guste o no nos guste. A mí me gusta. Pero a Amazon no tiene por qué gustarle. Así como Wikileaks tiene, desde mi punto de vista, el sagrado derecho de revelar información clasificada del gobierno gringo, Amazon tiene el sagrado derecho de no venderle servicios a un cliente problemático que le genere conflictos en su negocio… Que MasterCard haya suspendido su facilidad para donaciones en línea, o que PayPal no le permita a la gente hacer llegar recursos a Wikileaks, a mí no me gusta. Pero que se desate una “ciberguerra” contra estas empresas, partiendo del sabotaje y de la invasión de sus bases de datos honestamente no me parece la solución más diplomática si nuestro discurso es la defensa de la libertad de información, que es una de las bases de la democracia que decimos defender…
No nos hagamos bolas. El asunto que deberíamos estar discutiendo no es si Amazon son los malos o no. Los verdaderos malos son aquellos que violentan los derechos de las personas en cualquier lugar del mundo. Los que montan pantomimas innombrables para justificar guerras injustificables. Los que utilizan a otros países como depósito de desechos tóxicos. Y la discusión debería estar centrada en la neutralidad. Hablemos de la propiedad de los medios, hablemos de desarrollar espacios independientes cuyos fines no sean meramente comerciales, espacios que respondan a nuestros intereses. Porque ¿qué pasaría si fuera al revés, el gobierno gringo liberando información clasificada de las organizaciones sociales? ¿Qué pasaría si un gobierno neoliberal les pasara a las mineras un listado con los nombres, apellidos, vida y milagros de las y los principales activistas ambientalistas de un país X? Dudo que las mismas personas que apoyamos a Wikileaks le diéramos a esto último el nombre de “libertad de información”… Es sencillo relativizar, y verlo todo en términos de “buenos” y “malos”.
Por esta razón, el accionar que estamos tomando en este momento no me parece el más adecuado, porque solo nos deja un camino: tomar medidas radicales y asumir las consecuencias de nuestros actos. Y esperar a que la gente nos apoye y crea en nuestra causa, ojalá. Y reírnos porque alguien decidió perpetrarle a MasterCard un ataque de denegación de servicios, como si eso sirviera para algo. Volvamos a la neutralidad: depender exclusivamente de proveedores comerciales de servicios tiene consecuencias tangibles (están ahí, las hemos vistos en la última semana) para las organizaciones y movimientos sociales. Hablemos de neutralidad, ese monstruo de la laguna que nos quieren ocultar los gobiernos y las empresas en todo el mundo. Apoyemos a Wikileaks, pero por las razones adecuadas.
8 Comments
Gran post
Agradezco mucho a Adriana. autora de este artículo. Creo que sus bien logrados comentarios son producto de una cabeza fría que medita bien las cosas. En efecto, creo que en este meollo de Wikileaks, el infantil discurso de buenos y malos ha aparecido.
No apoyo las políticas que han cercenado la libertad de información, pero lo cierto es que debemos entender que, finalmente, negocios son negocios, y es obvia la presión del gobierno estadounidense para con las empresas asociadas de alguna manera a Wikileaks.
Pero esto no quiere decir que no debamos tomar una posición concreta, nada tan necesario como ello. Pero también es lógico que se debe tener el panorama claro a la hora de acusar o señalar enemigos, porque las ideologías son maravillosas, pero cuando se enfrentan con lo que cada uno se lleva a la boca… son otros cien pesos.
Apoyo a Wikileaks, pero no me hago ilusiones respecto a que los cables puedan traerse abajo todo el sistema de oscurantismo que caracteriza muchas políticas estadounidenses. Más bien creo que debemos prepararnos, porque los ataques van a seguir. Así es. Y no creo que los de Wikileaks no lo tengan claro. Por supuesto que eran de esperarse acciones en contra como las que está recibiendo el sitio. Sorprenderse por ello demuestra tanta ilusoriedad, como quienes pegaron el grito al cielo cuando oyeron secretos a voces.
Qué artículo más confuso. A mi no me queda muy claro de qué trata. De “ser realistas”, de que “WikiLeaks hizo algo bueno pero está mal porque es ilegal”…
La argumentación es confusa y enredada. Cabria preguntarle a la autora: ¿cuál es el punto?
“¿Qué pasaría si un gobierno neoliberal les pasara a las mineras un listado con los nombres, apellidos, vida y milagros de las y los principales activistas ambientalistas de un país X? Dudo que las mismas personas que apoyamos a Wikileaks le diéramos a esto último el nombre de “libertad de información”… Es sencillo relativizar, y verlo todo en términos de “buenos” y “malos”.”
Pero no es lo mismo, o sí? No parece que sea lo mismo el que gobiernos neolibrales quieran la información de sus opositores para perseguirlos a que nos demos cuenta de que los gobiernos del mundo son ampliamente corruptos y que mienten y engañan sistemáticamente a la población.
Insisto, no comprendo el punto del artículo.
Excelente artículo por los términos en que se plantea la discusión. Esto es lo que se me ocurrió:
- En mi opinión, lo de Amazon evidencia cómo la libertad de información no es homogénea a la libertad de empresa (como decía el comentario anterior de sensato); y que esos dos principios o conceptos de libertad, en términos concretos, se contradicen (sin decir que haya como receta ni nada así, pero se contradicen…). Creo que una cosa es saber porqué Amazon actúa como actúa, que todos sabemos que lo hace como empresa capitalista, y otra que saber ese funcionamiento abre la posibilidad de plantear cambios o reformas a ese tipo de realidades (esta noticia viene al caso: el parlamento islandés está discutiendo la posibilidad de cancelar operaciones de Mastercard y Visa en el país, precisamente porque no hay base legal alguna para cancelar donaciones a Wikileaks: http://www.rawstory.com/rs/2010/12/mastercard-visa-licenses-revoked-iceland-wikileaks/).
- Es la misma razón, me parece, por la que tampoco se puede homologar información personal, e información de interés social; saber si fulanito piensa bien o mal de mí (si eso tan siquiera es relevante en lo más mínimo), no es igual a información sobre EEUU planeando golpes de estado en Nigeria o estados de excepción en México (que por cierto, no son ejemplos inventados, son de los cables…). Eso es de hecho, también un discurso moralista: todos tenemos la misma idéntica y abstracta responsabilidad universal, y entonces colarse en una fila se supone que termina siendo lo mismo a tirar una bomba atómica o ser el líder estatal que firma recortarle salarios a gente pobre y no subir impuestos a ricos (actos un millón de veces más sadistas que cualquier chapulín libertino); y en esas desde Pilar Cisneros hasta Sixto Porras salen diciendo que la crisis económica es “responsabilidad de todos” mientras los políticos se jactan de ser ellos exclusivamente los que tienen el poder para tomar decisiones… Obama y nosotros somos pecadores, como si tuviéramos la misma posición de Obama en la sociedad. Por esto sí estoy de acuerdo que no es un asunto de culpas, sino de cómo los sujetos hacen funcionar las cosas en sociedad, y plantear reformas a esto implica lo mismo empezar por señalar cómo funcionan esas cosas (como lo de Amazon).
- Ya lo último: Wikileaks no se encarga de obtener la información propiamente, sino de su divulgación. Wikileaks lo que hace es publicar información que ellos reciben de fuentes, y estas fuentes son las que consiguen esta información, sea de manera informática o de cualquier otra forma que sea, pero no lo hace Wikileaks. Assange es hacker, pero Wikileaks no se dedica a hackear, y ellos son intermediarios y no fuentes. En ese sentido, como lo repite una y otra vez Assange, ellos son editores, y legalmente no deberían (idealmente, claro…) ser acusados de nada, en la misma manera que ningún medio puede ser acusado por divulgar información de interés público (idealmente, otra vez…).
pero bueno, esto lo posteo por la discusión, que me parece pertinente. ya lo decía Umberto Eco sobre las protestas de ayer en Italia: es necesario una reinvención moral. no tienen que estar de acuerdo ni los voy a mandar a ninguno de los infiernos que hay por ahí. saludos.
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Este artículo huele a REALISMO, a saber, a CONSERVADURISMO.
Y eso me lo tengo que tomar como un insulto? Plop! Mejor nos cuenta su opinión sobre este tema y contribuye a la discusión
“Porque ¿qué pasaría si fuera al revés, el gobierno gringo liberando información clasificada de las organizaciones sociales? ¿Qué pasaría si un gobierno neoliberal les pasara a las mineras un listado con los nombres, apellidos, vida y milagros de las y los principales activistas ambientalistas de un país X? Dudo que las mismas personas que apoyamos a Wikileaks le diéramos a esto último el nombre de “libertad de información”… ”
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Segun tengo entendido, la principal funcion del periodismo es difundir y publicar informacion relativa a la actualidad; ese es el “delito” que Assange como periodista y Wikileaks como portal de noticias cometieron al divulgar los cables gringos… me parece que sencillamente hacian su tarea; pero ese ejemplo que das de un gobierno liberando o incluso vendiendo informacion (se da el caso) a empresas sobre determinado grupo, a sabiendas de que tal fuga podria resultar perjudicial o hasta mortal para ese grupo de personas.. a eso yo le llamo Terrorismo y no hay justificacion…