Columna o Sección:
26/10/2012
Tema: Cultura

Ciclovías: la ruta a ciudades inclusivas

Autor:

 

:: Gabriela Cob* ::

Muchos países ya han despertado ante la abrumadora realidad de cómo los autos han inundado nuestras ciudades,  vivimos la violencia vial todos los días sin excepción cuando recibimos nuestra dosis de  crónica roja sobre los accidentes, personas heridas o fallecidas en carretera. Ante esto, ya existen interesantes experiencias, unas más radicales que otras, que permiten cambiar esta realidad y bajo la premisa de “compartir la vía” se construyen maneras más seguras de usar las carreteras por todas las personas. Algunas experiencias le han cerrado el paso al automóvil totalmente o se les ha sacado de ciertos espacios porque simple y sencillamente la convivencia con el carro metido en las ciudades se había vuelto inmanejable.

La contaminación que genera un carro, la dependencia con el petróleo que no producimos, lo caro y poco rentable que puede resultar tener un automóvil para desplazarse en la ciudad a cortas distancias es lo que tiene que empezarnos a despertar de este estado en que nos encontramos. Hay que defender el espacio para las personas,  recalcar que las ciudades nos pertenecen y que tienen que tornarse lugares seguros para vivir y crecer. A las personas nos corresponde sacarnos de la cabeza una especie de chip que nos hemos metido y que obedece a ciertos estándares de “comodidad”, de “no tengo suficiente tiempo”, entre otras ideas que atentan cotidianamente con nuestra calidad de vida.

Una ciudad que no permite diversidad en las formas de desplazamiento, que solamente le abre paso a los automóviles, arriesgando la vida de peatones, ciclistas, motociclistas, es una ciudad que ha sucumbido a la dependencia total al automóvil. Y esta es una condición básica en la pérdida de calidad de vida de sus habitantes.

El “derecho de vía” es de todas las personas, toda infraestructura vial debe de tener todos los elementos de seguridad vial necesarios para que cualquier persona pueda transitar de manera segura, es decir: aceras, ciclovías, puentes peatonales, pasos peatonales, señalización como elementos principales. Esto debe de ser parte de cualquier proyecto de ciudad, tomar en cuenta la conectividad vial, la modernización del transporte público con buses y tren interurbano y estaciones de intercambio modal: ciclovías y redes peatonales.

En otras partes del mundo, las nuevas tendencias apuntan a abrir espacios para todas las demás formas de desplazamiento. Por ejemplo, en Ecuador desde el Ministerio de Salud, se ha dictado una política pública de promover los Ciclopaseos (cierres dominicales de vías, para uso exclusivo de no motorizados): El Ciclopaseo de Quito, en el que participan entre 35 y 45 mil personas que pedalean28 kilómetrosdesde hace ya 9 años, además están inaugurando dos Ciclopaseos al mes, en un total de 10 ciudades del país, porque en palabras del Vice-Ministro de Salud “se ha demostrado que los Ciclopaseos y el uso cotidiano de la bicicleta garantiza la prevención de la obesidad y otras enfermedades asociadas a la falta de actividad física”.

Primera Ciclovía urbana en Costa RicaNuestra apuesta como organización a la construcción de la Ciclovía de Cartago es a la movilidad y la seguridad vial, pero también a la salud y el medio ambiente. El Automóvil Club de Costa Rica www.automovilclubcr.com es una asociación que contribuye con la seguridad del país desde hace muchos años. Por medio de fondos de la fundación FIA www.fiafoundation.org (Federación Internacional del Automóvil www.fia.com, institución que representamos en Costa Rica) conseguimos realizar este proyecto de la mano con la Municipalidad de Cartago. La idoneidad del proyecto, sugerido en un inicio desde el PRUGAM,  por las características topográficas de la ciudad, por presentar una circuito cerrado que recorría lo puntos neurálgicos de la ciudad, cuna de ciclistas del país y uno de los sitios en el que hay más ciclistas en Costa Rica.

La Ciclovía Urbana de Cartago representa el primer proyecto que una organización no gubernamental dona a una ciudad y trabaja en equipo con su gobierno local para que vaya de acuerdo a sus necesidades y sus criterios de movilidad y seguridad. Para nuestra organización se enmarca dentro de las acciones de la campaña mundial de Naciones Unidas del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 y que nuestro gobierno central se comprometió a cumplir en conjunto con la sociedad civil, empresa privada y distintos actores sociales para reducir las muertes y accidentes de tránsito a un 50%.

Un elemento vital para que la Ciclovía Urbana de Cartago sea útil, segura, saludable, recreativa y amigable con el medio ambiente, radica en su incorporación como parte de la vida cotidiana de sus habitantes. Es esencial que podamos desarrollar, como lo hemos venido estudiando y proyectando, iniciativas para impartir cursos para aprender a andar en bicicleta de manera segura, así como la implementación de un sistema público de alquiler de bicicletas que pueda facilitarle a sus habitantes desplazarse por los distintos puntos que conecta la Ciclovía como los son: la estación del tren, la Basílica, el TEC, el estadio, el Polideportivo, el CUC, todo el sector comercial de la ciudad, así como algunas zonas residenciales  que se encuentran en medio de estos puntos.

Esta Ciclovía aspira a ser el corazón de muchas otras iniciativas que permiten extenderla a muchos otros puntos del cantón e incluso de la provincia y que pueda crecer de manera que pueda hermanarse con otras ciclovías que podamos impulsar en otras ciudades que de manera entusiasta tienen sus anteproyectos avanzados y que quieren animarse a dar este paso, que sin duda, cambiará nuestras ciudades y las hará crecer de manera distinta con mayores opciones de movilidad y seguridad para sus habitantes.

Creemos que el país está listo para estas transformaciones, y que son apoyadas por la mayoría de la población. Sin embargo, nos topamos también con la resistencia en las mentes de quienes creen que el automóvil debe seguir dominando el espacio público. El espacio público no es infinito ni se crea de manera sui géneris: hay que redistribuirlo, y para ello , es necesario tener una visión de ciudad inclusiva.

 

*Directora Ejecutiva del Automóvil Club de Costa Rica/Federación Internacional del Automóvil.

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