Ronald Reyes, Tico Times Estaba en quinto año del colegio cuando se dio la movilización por el “combo” del ICE. Sentir a los diecisiete la fuerza de una manifestación multitudinaria que toma las calles y se hace escuchar fue, sin lugar a dudas, una experiencia determinante en mi vida. En aquellas jornadas estaban presentes los ecologistas del fecou, con
:: Arturo Carballo Madrigal :: El maíz es un patrimonio cultural de nuestro pueblo y de todas las Américas, durante milenios se ha cultivado y ha alimentado a millones de personas. Pozol, tortillas, tamales, bizcochos, chorreadas son parte del menú hecho a base de maíz. El preciado grano sagrado para los indígenas y excelente elemento nutricional se ve hoy amenazado
Diversos actores sociales, entre ellos la líder india Vandana Shiva, convocaron para este mes de octubre a una jornada mundial por la defensa de las semillas criollas, como forma de visibilizar el profundo conocimiento que gira alrededor de las prácticas agroculturales de las comunidades indígenas y campesinas alrededor del planeta. En el marco de esta jornada de acción directa,
No debemos esperar a que conservadores y liberales de los países industrializados se pongan de acuerdo en una discusión que no deviene en alternativas viables para la población mundial y es más bien un pulso entre la economía petrolera hegemónica y el capitalismo verde. La verdadera guerra en torno al clima, se da entre las sociedades que calientan y contaminan el planeta y aquellas que con sus prácticas productivas ecológicas revierten estos procesos
La carta que publicamos a continuación, ha sido firmada por numerosos docentes, administrativos y estudiantes; aunque su divulgación y recolección de firmas continúa. REVISTA PAQUIDERMO se une a la exhortación planteada, e invita a sus lectores a imprimirla, firmarla y presentarla a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica. No lloremos luego por lo que no supimos defender. Ciro
Uno de los principales recursos con los que cuenta Costa Rica es su impresionante biodiversidad tropical, que la constituye en uno de los países con mayor número de especies conocidas por kilómetro cuadrado. Sin embargo, en lugar de admirarnos por la belleza natural y la complejidad de nuestros ecosistemas para luego propiciar su estudio y observación responsables, tenemos la odiosa pretensión de ponerle -tan pronto como sea posible- un precio en dólares a toda esa riqueza natural