Era algo así como el año 2000 y me encontraba en un congreso de estudiantes en La Habana. La ciudad estaba empapelada con carteles que pedían la liberación de Elían Gonzáles, un niño de seis años que en aquel tiempo estaba en Miami en una maraña de desgracias y política. Ahora con el pasar de los años lo veo en
La última encuesta de UNIMER para La Nación S.A. platea que ha habido un rebajo importante de la cantidad de personas que perciben la inseguridad como principal problema del país. Si se interpreta a la ligera (como lo hacen en la campaña mediática de la presidencia), puede parecer que, en efecto, hay una reducción de la inseguridad (y el
Mauricio Boraschi, Comisionado Antidrogas de nuestro país, es consultado por La Nación sobre el fenómeno de las familias que venden drogas: “¿Por qué caen esas familias en el narcotráfico?” La respuesta es digna de transcribir: “Muchas viven en condición de pobreza extrema, pero me atrevo a decir que hay una gran sed por el dinero fácil. Hay mucha gente
::Mario Zúñiga Núñez:: Hay noticias que uno se espera y otras que no. La que apareció el martes 17 de abril, acerca de un policía de 26 años que exhibía orgulloso en su sitio de facebook banderas y tatuajes con esvásticas y mostraba armas de grueso calibre en entrenamientos, es una de esas que nos toman por sorpresa. Y la
El historiador Iván Molina Jiménez publicó en los días finales de diciembre un texto denominado “Militantes de la memoria”. Su lectura me ha motivado algunas críticas que expongo a continuación sobre el papel de la memoria en el escenario social. 1 Comienzo por un punto que me parece medular, la memoria es una parte fundamental de las relaciones humanas.
Estamos a las puertas de una nueva recesión mundial y el sistema de liberalización de mercado sufre severos cuestionamientos. Todo el esquema de política económica que puso en funcionamiento el neoliberalismo está mostrando sus graves falencias visibles en las economías europeas y la norteamericana