<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Revista Paquidermo</title>
	<atom:link href="http://www.revistapaquidermo.com/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.revistapaquidermo.com</link>
	<description>prensa rosa</description>
	<lastBuildDate>Fri, 18 May 2012 02:16:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.2</generator>
		<item>
		<title>Las hijas de la Revolución</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5893?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=las-hijas-de-la-revolucion</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5893#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 17 May 2012 14:34:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Estado de Derecho]]></category>
		<category><![CDATA[Sección: Periscopio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5893</guid>
		<description><![CDATA[La invasión estadounidense en 1954 tuvo un fuerte impacto en la sociedad guatemalteca. El recuento de daños, que cada vez se hace más claro, incluye entre otros el rompimiento de un naciente Estado de derecho, la expulsión de un presidente electo, la pérdida de una oportunidad histórica para empezar a configurar una sociedad incluyente]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-5894" title="guate-fuego" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/05/guate-fuego.png" alt="" width="420" height="235" /></strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>:: Ana Silvia Monzón* ::</strong></p>
<p style="text-align: left;">La invasión estadounidense en <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_en_Guatemala_de_1954">1954</a> tuvo un fuerte impacto en la sociedad guatemalteca. El recuento de daños, que cada vez se hace más claro, incluye entre otros el rompimiento de un naciente Estado de derecho, la expulsión de un presidente electo, la pérdida de una oportunidad histórica para empezar a configurar una sociedad incluyente;  y para las mujeres y los jóvenes el cierre de espacios para expresar su creatividad y para ensayar el vuelo con las recién adquiridas alas de libertad para pensar, decir y hacer, que habían sido negadas a sus madres por las dictaduras en los inicios del siglo veinte.</p>
<p style="text-align: left;">La obtención del voto, su incursión en la política, la creación de primigenias organizaciones de mujeres que atisbaban la autonomía e iniciaban transgresiones impensables una década atrás quedaron como procesos truncados por decretos que, de nuevo, todo lo prohibían: los libros, la literatura, la pintura, el arte, la danza, la música. Todo pasó a ser sospechoso de un comunismo que, cual virus peligroso, amenazaba la paz de las buenas conciencias que, como se sabe, generalmente son reclamadas por las clases que concentran el poder económico y político.</p>
<p style="text-align: left;">El abecedario de los derechos políticos, laborales y sociales que apenas empezaba a deletrearse fue proscrito, la libertad para expresar pensamientos contrarios a la versión oficial, coartada. La capacidad de hilvanar un pensamiento crítico ignorada, cuando no violentamente reprimida. Se reinstaló el silencio. Un silencio que borró los nombres, los hechos y logros de la Revolución del 44. Pero las ideas seguían latentes, quienes apenas eran unas niñas recibieron como legado de sus mayores un conjunto de vivencias que a la distancia incluso se idealizaban: la cantidad de libros que se leían, los conciertos, el ballet, el autogobierno estudiantil, la sapiencia y honestidad de maestras y maestros que, estimulados por el ejemplo de un maestro-presidente, no escatimaban esfuerzos para superar el atraso educativo que había mantenido a la mayoría de la población en la ignorancia.</p>
<p style="text-align: left;">Esas lecciones de ciudadanía calaron, y pocos años después, en el amanecer de la década de los años sesenta, empezaron a brotar semillas de inconformidad, sobre todo en las escuelas públicas donde se empezó a experimentar un cambio negativo en la calidad de la educación.</p>
<p style="text-align: left;">Mientras, desde otros países llegaban noticias de movimientos por los derechos civiles, de audaces feministas que cuestionaban el orden patriarcal, de una revolución que en Cuba, retaba nada menos que al imperio del norte.</p>
<p style="text-align: left;">En Guatemala había ebullición, una ciudadanía ciertamente capitalina y urbana que, junto a los pocos dirigentes sindicales y populares que sobrevivieron a la muerte o al exilio, enfrentaban aún el miedo por la brutalidad de la contrarrevolución, y se resistían a permanecer indiferentes ante los desmanes de un gobierno, formalmente electo, encabezado por un militar.  Este escenario, bosquejado a grandes rasgos, era el preludio para que las hijas de la Revolución, esas niñas que crecieron escuchando sobre las bondades de una <em>década de primavera democrática</em>, fueran protagonistas de sucesos que marcaron sus vidas y las de una generación que aún no ha contado su historia.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Las mujeres y las Jornadas de marzo y abril del 62</strong></p>
<p style="text-align: left;">Varios sucesos fueron dando sentido a estas Jornadas que se caracterizaron por acciones en las calles, proclamas en las radios, por la movilización estudiantil y popular, que iniciaron con un reclamo nacionalista sobre el territorio de Belice y contra un fraude electoral, pero que pronto trascendieron y pusieron en cuestionamiento al gobierno, exigiendo la renuncia del presidente, revocar la Constitución de 1956, la libre organización, la reforma agraria, y restituir derechos laborales al magisterio y a trabajadores del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), una de las conquistas más apreciadas de la Revolución del 44.</p>
<p style="text-align: left;">Pero esa rebeldía estudiantil también expresaba la inconformidad ante las condiciones de pobreza que golpeaban a la mayoría de la población en el campo y la ciudad, incluso a los estudiantes, muchos de familias pobres urbanas que se veían como “<em>un grupo de privilegiados dentro del sistema (y que)… salían con un cartón bajo el brazo a aumentar el número de desempleados y con muy pocas posibilidades para empezar y terminar una carrera universitaria</em>”.</p>
<p style="text-align: left;">En esa dinámica las estudiantes de educación media y universitaria como Chiqui Ramírez, Magnolia Morales, Miriam Pineda, Ivón Lima, María Bella y Raisa Girón Arévalo, Ingrid Andrade Roca, Aydée Méndez, Marina y Marta Arrecis, Lidia Lucero, Rosa Hernández, Rosario Ramírez, Mirna Becker, Alba Estela Maldonado, Anaité Galeotti, Irma “Chiqui” De León, María Chúa, Anne Arévalo, Dora Emilia González, Violeta Alfaro, Raquel Blandón, entre otros nombres que aún deben ser rescatados, se descubrieron, como expresa Chiqui Ramírez, “<em>capaces de cuestionar el sistema socio-económico y político del país, aportando soluciones a través de nuestras organizaciones estudiantiles</em>… <em>a la par de los obreros y campesinos</em>”.</p>
<p style="text-align: left;">Participaron de una actividad intensa en teatro, oratoria, periodismo escolar, música, muchas eran las representantes de institutos como el INCA; Belén y Rafael Aqueche en el FUEGO (Frente Unido del Estudiantado Guatemalteco Organizado) que agrupaba a las asociaciones estudiantiles de secundaria, de los departamentos y algunos colegios privados de la ciudad. Ellas forjaron su liderazgo tanto en sesiones de discusión política, donde “<em>los muchachos, atentos y amables, permitían a las mujeres tomar su derecho a opinar, proponer y actuar hombro con hombro, como uno solo”, </em>como en acciones audaces que simbolizaban, como narra Dora Emilia González, “<em>nuestra convicción y nuestra fuerza de ciudadanas para demostrar nuestro deseo de que nuestra patria fuera libre y democrática</em>”.</p>
<p style="text-align: left;">Esas Jornadas fueron reprimidas violentamente, varios estudiantes fueron asesinados, los institutos públicos militarizados y las/los dirigentes de FUEGO fueron expulsados de sus escuelas. Esa reacción desde el poder fue más allá y cerró espacios, agudizó el autoritarismo, y criminalizó cualquier protesta. La movilización estudiantil y popular del 62, sumada a un naciente movimiento guerrillero en el que también participaron mujeres, movió las conciencias de muchas hijas de la Revolución que, cincuenta años después, siguen despiertas y comprometidas.</p>
<p style="text-align: left;">Citas:</p>
<p style="text-align: left;">Ramírez, Chiqui.  <em>La guerra de los 36 años vista con ojos de mujer de izquierda</em>. III edición corregida y aumentada 2012. Guatemala, INGRAFIC, 2012.</p>
<p style="text-align: left;">González Sandoval, Dora Emilia.  <em>Testimonio. En: 50 años. Jornadas patrióticas de marzo y abril de 1962</em>. Guatemala, USAC/FLACSO, 2012.</p>
<div></div>
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div>
<p style="text-align: left;">* Socióloga y comunicadora feminista. Publicado en <a href="http://lacuerdaguatemala.org/inicio.html">La Cuerda</a>, abril 2012.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5893/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Civilización agroecológica: “lo natural” y “lo humano” como conceptos indivisibles</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5890?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=civilizacion-agroecologica-lo-natural-y-lo-humano-como-concepto-indivisible</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5890#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 16 May 2012 04:22:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: La Chayotera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5890</guid>
		<description><![CDATA[&#160; El equilibrio entre aprovechamiento y protección de recursos, necesario para alcanzar la prosperidad de los pueblos, está seriamente trastornado por el lucro demencial del neoliberalismo gobernante. La ética humana ha pasado a ser sinónimo de debilidad, en un sistema que lejos de la modernidad y eficiencia que anuncia, nos ofrece un panorama de inequidad <a href="http://www.revistapaquidermo.com/archives/5890"> read more <span class="meta-nav">&#187;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5273" title="IgnacioArroyo" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/01/IgnacioArroyo.png" alt="" width="140" height="185" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">El equilibrio entre aprovechamiento y protección de recursos, necesario para alcanzar la prosperidad de los pueblos, está seriamente trastornado por el lucro demencial del neoliberalismo gobernante. La ética humana ha pasado a ser sinónimo de debilidad, en un sistema que lejos de la modernidad y eficiencia que anuncia, nos ofrece un panorama de inequidad social y depredación ambiental, a cambio de la acumulación y el derroche de unos pocos.</p>
<p style="text-align: left;">En Latinoamérica, la implementación de políticas que favorecen mega proyectos multinacionales (como represas, minería, la expansión del monocultivo agroexportador o el desarrollo de infraestructura turística a gran escala) producen el desplazamiento y empobrecimiento de comunidades campesinas e indígenas. Esta situación nos revela que la movilización social de los sectores excluidos está íntimamente relacionada con el tema ecológico. Son los sectores directamente afectados por el deterioro ambiental y desplazados de las cadenas de distribución de la riqueza que asumen llenos de convicción las causas del <a href="http://www.semana.com/mundo/guerra-verde/168898-3.aspx">ecologismo</a>.</p>
<p style="text-align: left;">Existen diversos movimientos ecologistas que van desde corrientes con énfasis conservacionistas a otras con un enfoque social de la ecología. Estas últimas buscan la protección de las tradiciones agrícolas, así como promover diversas propuestas como la agricultura biodinámica y la permacultura, por ejemplo, en un intento por reactivar las economías locales de autoabastecimiento y con esto alcanzar la soberanía alimentaria y reducir el deterioro ambiental. En todo el continente existen iniciativas para desarrollar proyectos sustentables con enfoques y resultados variados, que van desde las <a href="http://www.informa-tico.com/content/news.aspx?id=918">cadenas de productores orgánicos</a>, pasando por las <a href="http://arcoredes.org/profile/RedLatinoamericanadeEcoaldeas">ecoaldeas y comunidades alternativas</a>, hasta la autogestión del <a href="http://maiz.org.mx/">movimiento agrario indígena zapatista</a> (MAIZ).</p>
<p style="text-align: left;">Una de las propuestas para encaminarnos hacia la sustentabilidad agrícola es la agroecología que, más allá de ser una rama de las ciencias, <a href="http://semillasdeidentidad.blogspot.com/2012/03/lo-que-se-logra-en-ocho-lecciones-de.html">es una forma de vida</a>. La agroecología propone un sistema de producción de alimentos así como de producción de suelo fértil a largo plazo y se basa en prácticas como el policultivo y la rotación de cultivos. La unidad de producción es la finca integral, la cual puede llegar a producir centenares de productos y la mayor parte de los insumos que necesita. Por ejemplo, la producción de biofermentos y demás abonos orgánicos, la utilización de cultivos trampa de insectos así como la elaboración de repelentes e insecticidas, la utilización de microorganismos benéficos y el biocontrol, entre muchas otras técnicas.</p>
<p style="text-align: left;">Bajo el modelo agroecológico se pueden desarrollar proyectos pecuarios, mediante granjas de pastoreo para la producción de huevos, lácteos y carne orgánica. La gallinasa y demás excrementos se pueden utilizar como combustibles y fertilizantes mediante la biometanización, con lo que se da una reducción real de emisiones de carbono. Con estas y muchas otras técnicas, la agroecología busca independizar la producción de alimentos del despilfarro energético que significan hoy las cadenas agroalimentarias globalizadas. Pretende también ser alternativa al arrasador impacto del <a href="http://www.monocultivos.com/noticias/MonocultivosPolisabiduria.html">monocultivo</a> agro exportador, en el que radica el carácter insostenible del modelo agropecuario actual.</p>
<p style="text-align: left;">Si bien puede resultar nueva para la sociedades occidentales del siglo XXI,  podemos decir que las diversas técnicas agrecológicas fueron la fuente de abastecimiento de productos agropecuarios que posibilitó la industrialización de la producción alimentaria. El conocimiento agroecológico empírico y milenario llevó al florecimiento de innumerables sociedades y a la creación de un acervo genético agrícola invaluable del que nos seguimos beneficiando y sin el cual sería imposible explicar la civilización contemporánea. Incluso hoy en día, esparcidas por el mundo, miles de comunidades coexisten en un ambiente sano y con mayor calidad de vida que en las urbes superpobladas, mediante métodos agroecológicos sustentables y limpios.</p>
<p style="text-align: left;">Proponer técnicas agroecológicas para abastecer la demanda energética y alimentaria mundial del sistema capitalista pareciera a todas luces imposible. Para llevar a cabo proyectos agroecológicos realistas se necesita abandonar el <a href="http://latinoamericana.org/2005/textos/castellano/Galeano.htm">consumismo</a> como modelo económico de producción e intercambio de bienes, lo cual requiere de una lenta revolución educativa fundamentada en principios de auto limitación (por parte de las clases dominantes) y cooperación, para conseguir la distribución equitativa de los recursos. En palabras de <a href="http://www.elpais.cr/frontend/noticia_detalle/3/63778">Leonardo Boff</a>, se necesita de “la comunicación entre todas las culturas y una gran creatividad para diseñar un nuevo paradigma de civilización.”</p>
<p style="text-align: left;">Quizás la agroecología sea una nueva oportunidad de florecimiento para la humanidad, que se desprenda gradualmente del sistema capitalista y, en forma paralela, represente una opción inédita de prosperidad y desarrollo humano incluyente y diverso. Su aporte consistiría en el reconocimiento de nuestra pertenencia a la naturaleza hasta reintegrar “lo natural” y “lo humano” como un concepto indivisible, pero sobre todo, una alternativa viable a tantas injusticias sociales y ecológicas propias del sistema agroindustrial.</p>
<p style="text-align: left;"><em>“Hermanos indios: ha llegado el final del silencio. El corazón de la montaña del Guerrero anuncia un nuevo parto. Los hombres de la tierra, los hombres de la lluvia, los hombres y las mujeres de la palabra verdadera, los hombres tigres, todos los hombres y mujeres originarias de esta tierra, están ya alertas al nuevo nacimiento de una nueva sociedad.” </em>(Convención Nacional Indígena, México, 1994)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5890/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El más violento paraíso recargado</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5887?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=el-mas-violento-paraiso-recargado</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5887#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 May 2012 15:04:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: Boca a Boca]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5887</guid>
		<description><![CDATA[Al futuro literario costarricense le va a costar trabajo, si es que lo logra, deshacerse de esas imágenes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><strong><em><img class="aligncenter size-full wp-image-3610" title="camiloretana" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2011/05/camiloretana.png" alt="" width="140" height="185" /></em></strong></p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">He leído <em>El más violento paraíso</em>. Me tomó 10 años cumplir la promesa que le hice a un amigo mío, groupie número uno de la novela de Obando, de que alguna vez la leería. Recuerdo el día que vi el libraco voluminoso de más de 500 páginas en las manos de ese amigo, Felipe Granados para más señas, allá por el 2001, y recuerdo lo que pensaba mientras él y Alfredo Trejos me hablaban de la novela: no me va a alcanzar la plata para comprarla ni siquiera en el caso de que hicieran una segunda tirada. El tiempo pasó y gracias a la excelente edición de Lanzallamas, a que ahora trabajo y a un generoso descuento del librero oficial de Amón, Gustavo Adolfo Chaves, he podido finalmente hincarle el diente más de una década después de aquel entonces.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Quizá por haberle llegado tarde como lector le entré al libro con la curiosidad qué sería lo que había provocado una reedición en un país en el que lo más grande que más de uno ha leído en su vida es La Nación del domingo. Porque seamos claros: un libro puede suscitar todo un burumbún en un momento dado y, si es malo, quedar uno o dos años después en el olvido. Ese, sin embargo, no es el caso de <em>El más violento paraíso</em>.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">La novela de Obando constituye una apuesta sui géneris en más de un sentido. Por un lado, como ya se ha subrayado en otras ocasiones, la novela consigue crear un universo complejo y ruidoso a través del cual hablan múltiples voces, convergen diversas geografías y se superponen varias estéticas, la mayoría bien estudiadas y utilizadas por Obando, quien arremete contra una tradición literaria nacional en la que predomina un cierto realismo trasnochado. Para ello Obando se sirve de múltiples fuentes hasta cierto punto atípicas en nuestro medio: magia, pornografía y ciencia ficción, por ejemplo. Otro logro de la novela: no aspirar a sintetizar esas fuentes. En este sentido el autor de <em>El más violento paraíso</em> asume un riesgo más: el de utilizar un estilo incapaz de endulzarle el oído a nadie.  En esto Obando es categórico: como las pelis tipo <em>Baise-moi</em> o <em>La pianista</em>, esta novela no está hecha para gustarle a nadie; si tiene fans, es a pesar de ella misma. Se trata, pues, de un texto que no hace concesiones: no hay ningún gancho para atrapar al lector más allá del laberinto mismo que es la novela.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Por otro lado, Obando consigue crear una atmósfera que atraviesa las distintas historias que compone el libro. Más allá de la ilación de la novela a través del elemento dionisíaco, el texto se articula a través de un tropo que recorre la mayoría de historias: la búsqueda de lo nuevo en un mundo donde lo nuevo es imposible. De ahí que uno de los momentos mejor logrados de este libro sea ese episodio en que una personaje cae en cuenta de que solo se puede edificar un mundo sobre otro ya derruido.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Pero lo que me queda de <em>El más violento paraíso</em> no son, sin embargo, sus logros estilísticos. Lo que me queda, ante todo, son las imágenes que este novelista le ha pedido prestadas a su poesía (recuérdese que los premios que el país ha sido incapaz de darle en narrativa a Alexánder se los ha dado a su lírica): un colegial que habla del minotauro mientras le chupan el culo, una mujer que se mete el dedo mientras ve el funeral de Lady Di en la tele, la estampa del último hombre estrellándose contra la nada mientras se empuja un poco de la droga que le queda. Al futuro literario costarricense le va a costar trabajo, si es que lo logra, deshacerse de esas imágenes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5887/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>UN POETA JOVEN</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5882?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=un-poeta-joven</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5882#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 12 May 2012 22:04:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Columna Bífida]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5882</guid>
		<description><![CDATA[Es este un texto que avanza con ráfagas y con las pausas que hay entre ellas. Es político sin ser panfletario, es una reflexión sobre la identidad sin ser patriotero, es una declaración de amor sin ser sentimentaloide.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><em><img class="aligncenter size-full wp-image-5212" title="Luis-Chaves2" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2011/12/Luis-Chaves2.png" alt="" width="140" height="185" /></em></p>
<p style="text-align: left;">En el cambio de milenio, la editorial Perro Azul publicaba un libro con una tapa poco menos que genial: contra un fondo verde, la imagen de un carro (un grabado en madera del artista Hernán Arévalo); arriba, el título <em>Adquisición de un automóvil</em>; abajo, el nombre del autor, Helio Gallardo.</p>
<p>Era un libro de poesía. Ya el título lo apartaba de poemarios con nombres genéricos como  <em>Los columpios del silencio</em> o <em>Vientre de nácar</em> o <em>Los espejos del alma</em>, etc. El contenido, cumpliendo la promesa de portada, lo llevaba a otra categoría. Eran textos audaces, una voz joven, arriesgada, y el autor no era precisamente quinceañero. Aquellos no eran ejercicios líricos ni llantos de poetas mal enamorados ni pseudo existencialismo. <em>Adquisición de un automóvil</em> estaba, está, construido con tres materiales fundamentales: lenguaje áspero, música concreta, conciencia de clase.</p>
<p style="text-align: left;">Ana Istarú escribió el prólogo de esa edición. Dice, “poesía inconveniente, disonante&#8230; que detona sus explosivos sin derramar un solo decibel, poesía severa, seca, precisa, categórica&#8230; reflexiva, como conviene a un hombre que hizo del pensar su extraño oficio”.</p>
<p>Helio Gallardo nació en Osorno, Chile, en 1942 y vive en Costa Rica desde 1973. Es filósofo, ensayista y profesor universitario. En la página 21 de su debut literario está el poema que prefigura <em>Para subir al Jomalú</em>, su tercer libro.</p>
<p style="text-align: left;">Publicado por primer vez también por el sello Perro Azul en 2002, <a href="http://www.editorialgerminal.com/Catalogo.php?view=preview&amp;category=8&amp;image=31"><em>Para subir al Jomalú</em></a> se reedita ahora en Editorial Germinal como versión revisada y corregida por el autor. Dice Gallardo en el prólogo: “Este texto se escribió a inicios del siglo XXI para las chicas y chicos de Chile… No intenta llamarles la atención ni convencerlos de nada. Versa sobre la historia del país donde crecen. La única historia de un lugar o un tiempo no existe, excepto como ideología… <em>Para subir al Jomalú</em> no transmite la historia oficial, aunque hable de sus instituciones. Su trama la constituyen otros gritos, otros sentimientos, otros sueños”.</p>
<p style="text-align: left;">Es este un texto que avanza con ráfagas y con las pausas que hay entre ellas. Es político sin ser panfletario, es una reflexión sobre la identidad sin ser patriotero, es una declaración de amor sin ser sentimentaloide.</p>
<p style="text-align: left;">Helio Gallardo echa mano de todas las herramientas que puede, la épica, el ensayo, la ironía, la sociología, la historia, el periodismo, los avisos económicos, la cinematografía y demás. En <em>Para subir al Jomalú</em>, Gallardo lleva la sintaxis hasta sus límites físicos y sonoros pero no como experimento literario, sino como condición inevitable de lo que narra. Sólo así se puede contar lo que cuenta. La RAE queda corta para los lugares a los que llega el ser humano. Tampoco se equivoca el escritor Adriano Corrales, que en la contraportada dice “…es una relectura de sí misma y de la historia colectiva a partir de la misma poesía”.</p>
<p style="text-align: left;"><em>Para subir al Jomalú</em> llama las cosas por su nombre. La derecha es la derecha, la izquierda es la izquierda. En el medio están las personas que las gozan o las padecen. Hay también autocrítica y reflexión. Hay el espejo que devuelve la dimensión humana a todas las acciones de los terrícolas. No cae en el tic de los que podríamos llamar los-crítico-constructivos, aquí hay emociones de un hombre vulnerable que tanto siente compasión como ira, serenidad como rencor.</p>
<p style="text-align: left;">Tenemos entonces a un escritor que ha renovado, aunque nadie se entere, la poesía regional. Helio es heredero del mejor Roque Dalton. No es menor el hecho de que venga de-fuera-de-la-poesía. Helio Gallardo, por la sombra, sin reclamos ni quejas, se ha convertido en un autor fundamental. Probablemente ni tenga idea de lo que está haciendo y eso solo lo mejora. Por eso su poesía no da cátedra, se sienta a escuchar.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;"><img class="aligncenter size-large wp-image-5885" title="Para subir al Jomalú- portada" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/05/Para-subir-al-Jomalú-gallardo-portada-977x1024.jpg" alt="" width="620" height="649" /></p>
<p style="text-align: left;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5882/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuando los seres faltan</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5877?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=cuando-los-seres-faltan</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5877#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 May 2012 15:32:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[imagen]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: Distancia y Contacto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5877</guid>
		<description><![CDATA[Cuando los seres faltan, nos dice Blanchot, el ser aparece como la profundidad de la disimulación en la que se vuelve ausencia y, cuando la disimulación aparece, la disimulación convertida en apariencia hace “desaparecer todo”, pero de este “todo ha desaparecido” hace aún una apariencia, hace que, de ahora en adelante, la apariencia tenga su punto de partida en “todo ha desaparecido”]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><img class="aligncenter size-full wp-image-5878" title="juan" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/05/juan.png" alt="" width="307" height="124" /></p>
<p style="text-align: center;">Luis González Palma. &#8220;Juan&#8221;. <em>80 mm, f 5.6, 1/30 sec.</em> 1998. Fotografía virada al sepia</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;"><strong>:: Rocío Zamora ::</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Cuando los seres faltan</em>, nos dice Blanchot, <em>el ser aparece como la profundidad de la disimulación en la que se vuelve ausencia y, cuando la disimulación aparece, la disimulación convertida en apariencia hace “desaparecer todo”</em>, <em>pero de este “todo ha desaparecido” hace aún una apariencia, hace que, de ahora en adelante, la apariencia tenga su punto de partida en “todo ha desaparecido”. </em>Mientras leía este texto de Blanchot, recordaba la imagen de <em>Juan </em>una y otra vez. Recuerdo a <em>Juan</em> precisamente porque su rostro nos habla de una paradoja esencial, a saber, aquella en la cual la ausencia y la presencia se presentan para interpelarse en tanto elementos esenciales del <em>ser </em>y en este sentido, la disimulación permite que el ser aparezca en su ausencia. Esta frase de Blanchot es compleja. Inscribe algunos elementos. Primero, el ser aparece como disimulación y en esa apariencia se vuelve ausencia. Segundo, su ausencia hace desaparecer todo, a la vez que ese <em>todo </em>que<em> ha desaparecido </em>se presenta como apariencia. Frente a esto, Blanchot sostiene también que<em> la aparición dice precisamente que cuando todo ha desaparecido, aún hay algo: cuando todo falta, la falta hace aparecer la esencia del ser, que es la de ser aún allí donde falta, de ser en tanto que disimulado. </em>“Ese algo” que queda cuando todo falta revela la esencia del ser allí precisamente en donde falta. Si leemos este texto a partir de la imagen de <em>Juan</em>, podremos vincular al menos algún sentido de la historia de todos aquellos desaparecidos que pueblan la historia de muchos países latinoamericanos. Pero, ¿qué es lo que se disimula?</p>
<p style="text-align: left;">Disimula su presencia, la hace parecer ausente allí en donde su rastro se vuelve imperativamente presente. Asimismo, la disimulación se presenta como el carácter propio de “la imagen”. Disimulación que tiene aquí que ver con una imagen particular. Tomar esta imagen – <em>Juan</em> – en tanto imagen de historias en relación con el texto de Blanchot se nos revela sintomático en el sentido en que la imagen misma soporta esta relación entre la ausencia y la apariencia constitutivas del ser. Todo aquello que aparece en la imagen de <em>Juan</em> es justamente la disimulación de jerarquías visuales y discursivas que, en su intento de neutralizare a través de las practicas sociales, políticas y estéticas constituyen otras imágenes –exteriores e interiores– y discursos. Dicho de otra forma, Juan es aquella ausencia que hace aparecer la profundidad del ser de la imagen en tanto lugar de contacto.</p>
<p style="text-align: left;">Es en este sentido que decimos que <em>Juan</em> encarna una paradoja esencial. Esta imagen es esencialmente <em>distancia</em> y <em>contacto. </em>El <em>ver</em> impone la distancia, pero a la vez establece el encuentro y la relación entre la imagen y “ese” que, allí, en ese vuelco de la mirada, es observado al observar. El rostro de <em>Juan</em>, inquisidor e impertinente,<em> </em>dispone la hermosa frase de Blanchot: “ver es un <em>contacto</em> a distancia”. “Mirarme”, en su plena autonomía, es establecer un contacto con ese que allí, en su singularidad, produce el advenimiento de una colectividad sufriente, hace presente todo aquello que ha desaparecido.</p>
<p style="text-align: left;">Juan es el paradigma de un juego de visibilidad y ocultamiento en el cual la medida aparece como el esquema de representación del ser. “Cuando los seres faltan”, aquello que aparece es la profundidad de una historia en la que los seres vuelven para denunciar que “todo ha desaparecido” y que, sin embargo, viene a aparecer a partir de esos labios que hablan sin decir palabra, de esos ojos que tuercen la jerarquía de la mirada en la cual dejamos de ver para ser vistos, para ser interrogados sobre esa historia que ocultamos con nuestras prácticas, a partir de las cuales la historia, sus oprimidos, sus constructores, gritan: ¡estamos solos! <em>Juan </em>desplaza la mirada sobre el lienzo de una <em>historia de la mirada</em>: ver implica aquí ser visto. Ser visto con la misma <em>inquietante extrañeza </em>con la que lo miramos. La disposición de Juan, de la cinta métrica que encierra su cabeza, del amarillo de su nombre sobre el rojo de su historia, permite establecer un diálogo que tuerce la relación virtual que se establece entre el espectador que viene a mirar obras y las obras que lo terminan interpelando, en esa soledad, en ese grito en el cual se ausenta el ser. En ese momento en que el cuerpo dice “los seres faltan”. En ese momento en donde aparecen todos los desaparecidos. En ese momento en donde &#8220;ver es un <em>contacto</em> a distancia&#8221;.</p>
<p style="text-align: left;">Maurice Blanchot, <em>El espacio literario</em>, Buenos Aires, Argentina, Paidós, 1969, p. 241.</p>
<p style="text-align: left;">Una parte de este texto fue escrita para la exposición “Temas Centrales. <em>Esa Vara</em>, Modernidad y emplazamiento”, curada por Tamara Díaz Bringas. Finaliza el 26 de mayo 2012 en el MADC.</p>
<p style="text-align: left;"><em> </em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5877/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>POTGAM, miopía y otras plagas urbanas</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5867?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=potgam-miopia-y-otras-plagas-urbanas</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5867#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 09 May 2012 06:41:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Sección Doxa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5867</guid>
		<description><![CDATA[Incapaces de comprender que la planificación de la ciudad es un proceso lento y que debe fundamentarse en la investigación, el INVU promueve un sistema que lejos de resolver la crisis de habitabilidad, productividad y movilidad de la GAM se concentra en el crecimiento.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><img class="aligncenter size-full wp-image-5873" title="sj" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/05/sj2.jpg" alt="" width="317" height="238" /></p>
<p style="text-align: left;"><span style="text-decoration: underline;"><br />
</span></p>
<p style="text-align: left;"><strong>:: <a href="natalia@carambolaarquitectos.com">Natalia Solano Meza</a> ::</strong></p>
<p style="text-align: left;">Cuando una zona urbana crece sin que se solucionen previamente sus problemas de contenido existe una garantía de que esos problemas se extenderán con la ciudad. La enfermedad se extiende como plaga.</p>
<p style="text-align: left;">Desde esa perspectiva la propuesta del INVU de ejecutar el Plan de Ordenamiento Territorial de la Gran Area Metropolitana (POTGAM) es a todas luces incoherente.</p>
<p style="text-align: left;">Se trata de un plan nacido en la endogamia y la burocracia: desarrollado y a la vez promovido por el INVU. Nace como una “revisión” al Programa de Reordenamiento Urbano de la Gran Área Metropolitana (PRUGAM), el cual se desarrolla en un período superior a los ocho años, con financiamiento de la UE y con un equipo élite de consultores nacionales e internacionales a la cabeza. POTGAM, por otro lado, es hijo del INVU, sin la presencia de consultores externos que brinden una perspectiva fresca al plan de ordenamiento, y se desarrolla en un período aproximado de once meses. Los datos hablan por sí mismos.</p>
<p style="text-align: left;">Incapaces de comprender que la planificación de la ciudad es un proceso lento y que debe fundamentarse en la investigación, el INVU promueve un sistema que lejos de resolver la crisis de habitabilidad, productividad y movilidad de la GAM se concentra en el crecimiento.</p>
<p style="text-align: left;">POTGAM propone el crecimiento de la zona urbana sobre 150km<sup>2</sup>, de los cuales el 60% se considera de alta fragilidad ambiental. Se propone crecer sin antes proponer modelos de vivienda alternativa, sin generar espacios públicos saludables, sin sistemas de transporte público eficiente y sin redes de infraestructura adecuadas. En otras palabras, se propone crecer para complacer las presiones de las grandes compañías urbanizadoras, pero no las necesidades reales de un Área Metropolitana cuyo plan de regulación data de 1982.</p>
<p style="text-align: left;">Se busca crecer sin fortalecer la capacidad de regulación de los gobiernos locales. El INVU y su plan proponen el crecimiento de área habitable de la GAM, pero se declaran a sí mismos incapaces de velar por el buen uso de estos “nuevos” territorios y descargan la responsabilidad en las Municipalidades.</p>
<p style="text-align: left;">POTGAM propone “unir” la GAM a través de la construcción anillos de circunvalación cuando hoy sabemos que este tipo de sistemas viales tienden a aislar, segregar y aumentar la percepción de desigualdad social en centros urbanos.</p>
<p style="text-align: left;">El modelo de crecimiento propuesto condena a la GAM al colapso ambiental y económico sempiterno, al gasto excesivo y al reino del automóvil.</p>
<p style="text-align: left;">Las ciudades hoy apuestan por la regeneración de zonas degradadas, por la eficiencia, la concentración de servicios, la densidad y la diversidad de usos de suelo y sobre todo la economía de recursos. Este es un plan que nada comprende acerca del valor de zonas protegidas, la renovación urbana y el desarrollo sostenible, si es que éste es aún posible en nuestro país.</p>
<p style="text-align: left;">En medio de crisis internacionales, planes fiscales y un gobierno cada vez más débil, es fácil olvidar la importancia de un plan de ordenamiento para nuestra gran área metropolitana. Sin embargo, la forma en la que ésta se desarrolle en el futuro próximo será crucial para nuestro país en términos económicos, sociales y ambientales.</p>
<p style="text-align: left;">¿Para qué extender el territorio cuando el potencial de regeneración de nuestras zonas urbanas no ha sido aún explotado?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5867/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Medicina social, biopolítica y el saqueo de la Caja</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5865?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=medicina-social-biopolitica-y-el-saqueo-de-la-caja</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5865#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 08 May 2012 01:22:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Realidad Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: Boca a Boca]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5865</guid>
		<description><![CDATA[Más allá de esta coyuntura que atraviesa la CCSS y de esa tan eventual como deseable reacción de parte de la sociedad costarricense, poco se discute sobre su razón de ser más allá de cierta idealización romántica que atribuye el porqué de la Caja al genio y la sensibilidad de sus creadores. En otras palabras, poco se habla de por qué y para qué existe la CCSS, y del motivo por el cual la misma clase política que la creó ahora se la come en confites.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-3610" title="camiloretana" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2011/05/camiloretana.png" alt="" width="140" height="185" /></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: left;">El progresivo saqueo de la CCSS amenaza con acabar un sistema de salud que durante décadas ha otorgado cobertura a la mayor parte de la población costarricense. Desde ese punto de vista, dicho saqueo debería suscitar el rechazo y la repugnancia de parte de amplios sectores sociales. Sin embargo, hasta el momento ese rechazo no ha pasado de acciones desarticuladas que muestran un cierto nivel de irritación pero todavía no la voluntad de llevar a cabo luchas sociales en aras de hacer pagar a los responsables de la crisis de la Caja y exigir una recomposición institucional que devuelva la vida a dicha entidad.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Más allá de esta coyuntura que atraviesa la CCSS y de esa tan eventual como deseable reacción de parte de la sociedad costarricense, poco se discute sobre su razón de ser más allá de cierta idealización romántica que atribuye el porqué de la Caja al genio y la sensibilidad de sus creadores. En otras palabras, poco se habla de por qué y para qué existe la CCSS, y del motivo por el cual la misma clase política que la creó ahora se la come en confites.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">La medicina moderna posee una vocación de control de la población desde su propia gestación. A contrapelo de la tesis según la cual la historia de la medicina europea es la historia de una progresiva individualización causada por su inscripción en las sociedades de mercado, lo cierto del caso es que la misma posee una vocación biopolítica y un afán de controlar las colectividades desde su nacimiento hasta nuestros días. En otras palabras, desde el siglo XVIII la medicina europea tiene como blanco el control de las poblaciones y, en esa medida, la salud se revela como un importante enclave para el ejercicio del poder sobre los cuerpos a nivel macro. No hay que esperar hasta finales del siglo XIX (cuando los sistemas médicos revelan una preocupación creciente por mantener niveles aceptables de salud entre las clases trabajadoras, con el fin de asegurar cierto nivel de producción) para rastrear diversas formas de poder ejercidas en nombre del bienestar físico de las poblaciones. Ya desde inicios del siglo XVIII se ejerce una medicina estatal en Inglaterra que intenta garantizar la salud pública. En ese mismo siglo, en Alemania, se desarrolla una medicina urbana que se traza como objetivo la centralización de la administración de la salud y que se arroga el derecho, así, de medicalizar las urbes. Estos distintos focos de desarrollo de la medicina social europea revelan el interés de los gobiernos y las clases dominantes de acceder, mediante el saber médico, al cuerpo de las poblaciones. Con dicho acceso, por cierto, la medicina asegura un control inusitado de las masas, primero en nombre de la fuerza del Estado, luego en nombre de la higiene pública y finalmente en nombre de la necesidad de producir riquezas.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Los efectos negativos de la medicalización de las sociedades contemporáneas, en esta medida, no son accidentes si se los mira en el marco del desarrollo histórico de la medicina moderna. El hecho de que hoy existan grandes concentraciones de poder de parte de las industrias farmacéuticas, de que se denuncie el autoritarismo de los médicos en los diagnósticos y los procesos curativos, o de que los Estados tengan la potestad de definir la legalidad o ilegalidad de los abortos, la fecundación <em>in vitro</em> y las demás prácticas propias de la esfera de lo privado, se explica cuando se repara en el hecho de que la medicina moderna nace con una vocación biopolítica desde sus comienzos. En una palabra, la medicina moderna, pese a sus avatares, sus cambios de rumbos y sus diferencias contextuales, tiene como uno de sus objetos de interés, ya desde su propio nacimiento, el control de las poblaciones y de los cuerpos.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">En el caso latinoamericano, y específicamente en el caso costarricense, sin duda estos procesos tuvieron lugar de otra manera y probablemente con otra lógica. Sin embargo, de igual forma, la gestión de la salud también ha estado emparentada en nuestro contexto con la vigilancia de las poblaciones: control de la procreación, gestión de la calidad de vida según la extracción de clase, normalización de la sexualidad, etc. Por otra parte, en Costa Rica los discursos sanitarios e higienistas formaron parte de las metáforas del blanqueamiento tan bien descritas por Alexander Jiménez, y los discursos sobre salud pública continúan siendo evocados confusamente como parte de discursos homofóbicos y discriminatorios.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Esto no quiere decir que no debamos aspirar a un acceso universal a la salud, o que detrás de la salud pública haya siempre un interés maquiavélico por controlar el cuerpo y ponerlo al servicio del poder (pues en todo caso el poder no es una entidad compacta e inmóvil, perennemente localizable). Lo que quiere decir, por el contrario, es que en el caso de economías periféricas como la nuestra, los sistemas de salud también han ido de la mano con el control de las poblaciones, y que la salud, si bien hasta ahora había sido un derecho, también ha sido una vía de acceso al cuerpo para los regímenes del poder. En esta medida, la CCSS no es el resultado únicamente de la buena voluntad de gobernantes pasados, sino también el resultado de fuerzas históricas que han hecho de la salud un complejo enclave de administración de lo social. Es probable, por lo tanto, que el desfalco de la CCSS no se deba exclusivamente a la avaricia de aquellos que la han saqueado, sino a que con la adopción en pleno del modelo neoliberal en Costa Rica, la gestión de la salud se ha convertido en una tarea que ya no corresponde al Estado, sino a capitales transnacionales que, si bien continuarán llevando a cabo un control generalizado de la salud de la población, no lo harán más con aquellos sectores que no puedan pagar. Lo preocupante es que cuando la salud deja de ser una preocupación de los Estados, esos cuerpos que dejan de ser controlados, paradójicamente, corren el riesgo de morir. Después de todo, el biopoder no es otra cosa que, justamente, un poder de hacer vivir o de dejar morir.</p>
<p style="text-align: left;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5865/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Medio Queso: ¿No hay peor ciego que el que no quiere ver?</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5860?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=medio-queso-no-hay-peor-ciego-que-el-que-no-quiere-ver</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5860#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 06 May 2012 20:50:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Realidad Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: Una golondrina no hace verano]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5860</guid>
		<description><![CDATA[¿Quiénes son estxs campesinxs? ¿De dónde vienen? ¿Qué los llevó a tomar la decisión, bastante drástica y riesgosa, de invadir las tierras? ¿Para qué se utilizaba la tierra antes de que fuera “invadida”? ¿Quiénes son los holandeses? ¿Cuál es la relación entre ellos y Elmer Varela? ¿Qué sabemos de la forma en que tanto Varela como ellos adquirieron la propiedad? ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;" align="JUSTIFY"><img class="size-full wp-image-4844" title="AndresLeon" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2011/10/AndresLeon.png" alt="" width="140" height="185" /></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Cambria, serif; font-size: small;"><strong><br />
</strong></span></p>
<p style="text-align: left;">El pasado 2 de abril La Nación informaba, bajo el titular &#8220;Campesinos invaden finca dos veces en solo 7 horas&#8221;, que 200 <a href="http://www.nacion.com/2012-04-02/ElPais/campesinos-invaden--finca-dos-veces-en-solo-7--horas.aspx">campesinos invadieron la finca Naranjales Holandeses en Medio Queso</a>, Los Chiles. La primera a las 4 a.m., siendo desalojados pacíficamente por la fuerza pública una hora más tarde, y la segunda, a las 11 a.m., luego de que la policía se había retirado. Más adelante la nota agrega: “ésta es la sétima vez que los campesinos toman la propiedad, de 425 hectáreas, alquilada por inversionistas holandeses. La disputa comenzó en mayo del 2011”.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Esta no es la primera vez que el tema de la toma de tierras en Medio Queso es tratado y presentado de esta manera por La Nación. Solo tres días antes, el sábado 31 de marzo, otra nota apareció con el encabezado “<a href="http://www.nacion.com/2012-03-31/Sucesos/300-precaristas-expulsados-de-finca-por-cuarta-vez-en-un-ano.aspx">300 precaristas expulsados de finca</a>” por cuarta vez en un año, la cual menciona que “hay costarricenses y extranjeros. Todos llegaron ahí como invasores, en busca de un terreno para vivir y sembrar. Sus ranchos fueron quemados el viernes… La propiedad pertenece a unos holandeses; sin embargo, desde hace varios años es administrada por el agricultor y empresario Elmer Varela, quien gestionó el desahucio, pues asegura que tiene un derecho de posesión sobre ese terreno”.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Llama la atención que ambas notas están redactas en una forma en la cual esta persistente y continua toma de tierras se asemeja más a un simple hurto – compárenla a cualquier nota de sucesos sobre un robo en el centro de San José para que vean a lo que me refiero– que a lo que pareciera ser un conflicto de muy larga data (como posiblemente también lo son las condiciones que lleva a un “ratero” a asaltar a alguien en las calles de San José centro). Así, el tema de la toma de tierras aparece como una simple oposición entre grupos y personas, como un conflicto fundamental entre los “pobrecitos” dueños propietarios y unos necios campesinos precaristas invasores.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;"><strong>Sobre superficies sociales</strong></p>
<p style="text-align: left;">La función y el efecto fundamentales de una noticia redactada bajo formato de suceso, es que permite que se expresen las ideas dominantes de una sociedad, así como nuestros estereotipos y pre concepciones, y se llenen todos los vacíos que la nota da por sentado. Dicho de otra forma, la nota no nos dice lo que no nos tiene que decir porque se asume que es tan evidente que todo el mundo lo sabe.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">¿Quiénes son estxs campesinxs? ¿De dónde vienen? ¿Qué los llevó a tomar la decisión, bastante drástica y riesgosa, de invadir las tierras? ¿Para qué se utilizaba la tierra antes de que fuera “invadida”? ¿Quiénes son los holandeses? ¿Cuál es la relación entre ellos y Elmer Varela? ¿Qué sabemos de la forma en que tanto Varela como ellos adquirieron la propiedad? Estas son algunas de las preguntas que podríamos hacernos con respecto a la toma de tierra, y para las cuales no existe ni asomo de respuesta en las notas de La Nación.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Por otro lado, las dos notas de La Nación también comparten el hecho de que las únicas voces que aparecen hablando de las razones del conflicto son la del “agricultor y empresario” que pidió el desahucio, la de su abogado, el alcalde de Los Chiles, y la del director de la Policía de Fronteras (por qué la Policía de Fronteras se involucra en un conflicto agrario sería otra buena pregunta). De hecho, la única mención que se hace de “lxs precaristxs” es una oración de una de sus representantes que menciona: “No vamos a ceder en nuestra determinación de gestionar y lograr un acuerdo con el Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) y los holandeses, que nos permita adquirir la propiedad”.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">El resultado agregado de estas dos dinámicas – las preguntas no preguntadas y la tendenciosidad de las voces presentadas – es la simplificación de una compleja trama de relaciones sociales e históricas al punto de convertirse en una caricatura. Esto es como hablar del Chirripó y mostrar la colina del Parque de la Paz de donde se mandan en cartones lxs güilas; algunas similitudes habrá, pero la realidad es definitivamente algo bien distinto.</p>
<p style="text-align: left;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>¿El vaso está medio lleno o medio vacío?</strong></p>
<p style="text-align: left;">Una posibilidad, si uno tiene los recursos y el tiempo, claro está, es buscar noticias de medios alternativos e intentar informarse mejor. Así por ejemplo, uno se da cuenta de que se trata de un conjunto de familias que cuentan con <a href="http://ditso.blogspot.com/2011/12/familias-campesinas-de-medio-queso-de.html">espacios de coordinación y organización</a>; que al parecer los desalojos por parte de la policía y una empresa de seguridad privada (lo que es ilegal por cierto) <a href="http://www.crhoy.com/campesinos-de-medio-queso-denuncian-desalojo-ilegal/">no cumplieron con el debido proceso y violentaron los derechos fundamentales de las familias campesinas</a> (<a href="http://www.youtube.com/watch?v=PSmM0S9B6GA&amp;feature=related">ver también esto</a>); que las familias <a href="http://codigoabierto.saltoscuanticos.org/2011/11/26/situacion-medio-queso-costa-rica/">ya habían sembrado en las tierras y que la cosecha fue destruida en los desalojos</a>; que <a href="http://hablacostarica.com/articles/9929-recrudece-conflicto-agrario-en-medio-queso-de-los-chiles">la Lic. Del Ministerio de Seguridad en la zona, la cual parece estar encargada del caso, está emparentada al mentado Elmer Vargas y ha dado claras muestras de su parcialidad</a>; y finalmente, que de acuerdo a la jerarquía del IDA, <a href="http://www.ida.go.cr/noticias/noticias12/IDA%20NO%20PUEDE%20INTERVENIR%20EN%20CONFLICTO%20EN%20MEDIO%20QUESO.html">éste no puede intervenir en el conflicto ya que se trata de “un asunto privado”</a>. También, a través de estos medios alternativos, uno podría escuchar de forma más clara la voz de “lxs precaristxs”, en <a href="http://soundcloud.com/davochavarria/entrevista-conflicto-agrario">entrevistas en audio</a>, al menos <a href="http://www.youtube.com/watch?v=INBl4upa-2E">un documental</a> y las imágenes de una <a href="http://www.youtube.com/watch?v=9TL8kORK7M4&amp;feature=relmfu">conferencia de prensa, donde distintos diputadxs mostraron su preocupación por el caso y dieron su apoyo a las familias campesinas</a>.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Este ejercicio permite darle más textura al conflicto, así como ir más allá del evidente sesgo que presentan las notas de La Nación. Así, queda claro que se trata de algo mucho más complejo que una simple disputa entre precaristas invasores y pobres propietarios violentados. Inclusive podemos intuir que detrás de la idea que la propiedad privada es sagrada, hay un conjunto de relaciones sociales y relaciones de poder nada despreciables: como que ya al menos estamos en el Cerro de la Muerte viendo hacia arriba la silueta del Chirripó&#8230; Sin embargo, a pesar del excelente y muy necesario trabajo realizado por los distintos medios de comunicación alternativa y organizaciones sociales, lo cierto es que seguimos sin entender exactamente las raíces del conflicto. Para decirlo de otra forma, ¿cómo fue que estas familias, Elmer Varela, los holandeses y el Estado costarricense llegaron a este conflicto ? ¿Y cómo dicho conflicto tomó la forma que tomó?</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Hacer esta pregunta, bastante compleja por cierto, quizás sea mucho pedir a cualquier medio de comunicación que pretenda circular y ser leído&#8230; Sin embargo, me gustaría plantear al menos un efecto que tiene este vacío: la moralización de lo que fundamentalmente es un problema político (que no es lo mismo que decir que la política no tiene un fundamento moral).</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Lo que para lxs periodistas de La Nación es una “invasión”, para los medios alternativos es una “toma de tierras” o una “ocupación”; mientras unos presentan a la propiedad privada como algo sagrado y que debe ser protegido por el Estado sobre todas las cosas, para los otros el Estado debería de velar por los derechos de los pobres contra los poderosos. Para unos el accionar de la policía siguió el debido proceso, para otros es una clara violación de sus derechos humanos. En fin, lo que para unos es blanco, para los otros negro, acercamiento que además se ve reflejado en los comentaristas que leen las noticias.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Aquellos que comentan en La Nación llaman a las familias campesinas “ignorantes, vagabundos” y exigen al Estado que defienda la propiedad privada. Aquellos que leen los medios alternativos muestran su indignación de que el Estado solo proteja los derechos de lxs poderosxs y actúen en contra “del pueblo” (quién es este pueblo a lo mejor sería otra buena pregunta). El problema fundamental de esta moralización del conflicto es que al final imposibilita el cambio político. Peor aún, en este empate maniqueo siempre sale ganando el que de por sí ya venía ganando. En este caso específico: la moralización de los precaristas vándalos y vagos que violentan la propiedad privada y por tanto se merecen que les violenten los dientes. En este sentido, quizás la mejor respuesta a la pregunta sobre vasos medio llenos o medio vacíos sea: “¿a quién putas le importa? De lo que se trata es de determinar quién y cómo lo terminamos de vaciar o de llenar”.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Como nos recuerda Zizek “repitiendo a Lenin”, “<a href="http://guerraporlapalabra.blogspot.com/2009/11/repetir-lenin-slavoj-zizek.html">la verdad UNIVERSAL de una situación concreta sólo se puede articular desde una postura por completo PARTIDISTA: la verdad es, por definición, unilateral</a>”. Donde partidista se refiere a ir más allá de la opinión y tomar partido; no solo el blanco por un lado y el negro por el otro, sino algún tipo de mezclita chocolatosa.</p>
<p style="text-align: left;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: left;"><strong>Sobre loras, árboles, medios quesos y campesinos</strong></p>
<p style="text-align: left;">A manera de exageración caricaturesca resulta interesante contrastar las respuestas u opiniones que se generaron desde el Valle Central (y su clase media) con respecto a la lucha en contra de la mina en Crucitas por un lado y el conflicto por tierras en Medio Queso por el otro. Mientras que con respecto al primero fue posible la construcción de una alianza política y popular en contra de la minería, en muchos casos más allá de colores políticos, y que eventualmente llevó a la clausura de la mina (y el hecho de que casi nadie se acordó de que las personas que habitan la zona se han encontrado en los márgenes del proyecto nacional antes, durante y después del proyecto minero). El segundo caso difícilmente ha tocado la superficie de la opinión pública vallecentralina. ¿Será que para lxs ticxs vallecentralinxs el derecho a/de “la naturaleza” está por encima de los derechos a una vida digna de las familias campesinas? o ¿será que tanto “la naturaleza” como “lxs campesinxs” ocupan lugares distintos en nuestros imaginarios nacionales y por tanto, nuestro “sentido común” con respecto a cada uno es distinto?</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Cada país construye cuentos y narrativas míticas sobre sí mismo. Dentro de esta narrativa, distintos grupos ocupan distintas posiciones y roles, y de una u otra forma esconden las formas en que algunos grupos se enriquecen y detentan el poder a costa de otros. Cómo nos entendemos a nostrxs mismxs y cómo entendemos a otrxs, está fundamentalmente marcado por la posición que tenemos con respecto a esta narrativa, con respecto a este proyecto país, posición que no solo es discursiva sino también material. Gramsci nos diría que la cultura es la forma en que se vive la clase; a eso es a lo que me refiero.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Aproximadamente desde la década de los sesenta se ha venido construyendo una imagen de Costa Rica como un país orgulloso de su biodiversidad y con una clara apuesta por su defensa; no en balde, según el ICT, somos un país <a href="http://www.youtube.com/watch?v=ml0lcLEp1A0">sin ingredientes artificiales</a>. De manera interesante, cuando se piensa acerca del sistema de parques nacionales, poca gente recuerda que una de sus joyas, y uno de los primeros parques nacionales, Corcovado, fue el resultado directo de un conflicto entre campesinxs y la empresa extranjera Stone Forestal, o que la creación de este sistema de parques nacionales cerró de facto la frontera agraria nacional, lo que, en parte, ha obligado desde entonces a familias a buscar acceso a la tierra a través de otros medios (ocupaciones por ejemplo). Lo que esconde esta narrativa mítica del país “natural”, donde natural refiere a ajeno a lo humano, son las historias y vidas de aquellas personas que o producen la riqueza en la que está basada la sociedad, o sufren la exclusión de los recursos y derechos que se suponen universales. Visto así, no parece tan extraño que nadie recuerde el proceso que llevó a la creación de Corcovado.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Por otro lado, más allá de cualquier idea de la “tierra de labriegos”, es claro que más o menos desde ese mismo período, los sesenta, el espacio rural costarricense es entendido desde el Valle Central, específicamente desde sus clases medias, de una forma fragmentaria y algo bizarra. Es donde se va a la playa o a los parques nacionales (“la naturaleza”), de dónde viene una buena parte del PIB y donde vive un montón de gente “pola”, sin educación y sin cultura (lo que hace aún más paradójico el fenómeno “<a href="http://www.youtube.com/watch?v=xMM28t_L2Ck">Oldemarsh</a>”). Estos elementos se condensan cada vez que aparece una noticia sobre estas zonas y desde ahí se interpretan los eventos. Casos como el de Isla Calero o Crucitas ameritan defender la patria, que resulta ser fundamentalmente “la naturaleza” contenida ahí, nunca las personas que viven ahí. Casos como Medio Queso son más bien de personas vagas e ignorantes, nacionales y extranjeros, que no respetan la propiedad privada.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;">Siempre que se toma una decisión, se abren nuevas oportunidades, pero también se cierran muchas otras. Todo proceso de creación conlleva necesariamente destrucción. Desde el Valle Central como clasemedieros nunca se han querido asumir las consecuencias de un modelo de desarrollo basado en la “Costa Rica verde” (Turismo e INBIO) y postres para los Nortes (piña, café y naranjas). Juntos, estos dos elementos han significado la exclusión y desposesión de una gran cantidad de personas de su base de sustento básica (la tierra), y ha sido sobre el sudor y sangre de estas mismas personas, “nacionales y extranjeros”, que los millones de dólares por concepto de “exportaciones no tradicionales” se han cosechado. Tampoco hemos querido asumir el rol que esa tan adorada “neutralidad política” tuvo durante los ochentas en la destrucción del tejido social nicaragüense, a la postre una de las razones para el aumento de la inmigración nicaragüense al país como mano de obra barata y explotable. En fin, como dice el refrán “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;" align="JUSTIFY">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5860/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Vida Examinada</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5853?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-vida-examinada</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5853#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 May 2012 01:20:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[La Venganza de Jumbo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5853</guid>
		<description><![CDATA[La filosofía no está en los libros, ni en las aulas. La filosofía está en la calle.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="http://www.youtube.com/embed/QOtr2fL6K7s" frameborder="0" width="560" height="315"></iframe></p>
<p style="text-align: center;">La filosofía no está en los libros, ni en las aulas. La filosofía está en la calle.</p>
<p><img class="size-full wp-image-5855 aligncenter" title="Vida Examinada" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2012/05/Vida-Examinada.jpg" alt="" width="453" height="650" /></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5853/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La pulpería de las memorias</title>
		<link>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5849?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-pulperia-de-las-memorias</link>
		<comments>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5849#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 May 2012 00:38:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>revistapaquidermo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Realidad Nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Columna: Botellita de jerez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistapaquidermo.com/?p=5849</guid>
		<description><![CDATA[La gente cambia y así lo hacen los barrios y las ciudades, no puedo decir que para peor o mejor, simplemente cambian]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-3626" title="nancy" src="http://www.revistapaquidermo.com/wp-content/uploads/2011/05/nancy.png" alt="" width="140" height="185" /></strong></p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p style="text-align: left;">Reza la historia familiar, contada con ribetes de amargura por mi papá, que a mí me hizo saprissista don Isaac, el pulpero, o como casi todos en el barrio solían llamarlo, “Culeco”; nunca supe ni entendí por qué.</p>
<p style="text-align: left;">Hoy, tal vez unos 27-28 años después de la sacra conversión futbolística y a varios kilómetros de distancia del barrio de Desampa donde viví hasta mis 20, me acordé de “Culeco”, de su pulpería en la esquina a la que invariablemente uno iba todos los días, varias veces al día, ya fuera por encargo de la mamá o para comprar chicles de a colón, caramelos de leche Gallito, de los arranca-muelas (una vez uno de esos se trajo una <em>calza</em> de mis muelas, lo recuerdo bien), bolis, Botonetas, o cualquier otra chuchería de esas para alegrarle la vida a güilas y a más de un adulto.</p>
<p style="text-align: left;">Y es que don Isaac era todo un personaje del barrio: logró en un par de días que la primogénita de mi tata se volviera morada en una familia de puros manudos, o en su defecto heredianos (a juicio de los demás, los que no sabían nada de fútbol).</p>
<p style="text-align: left;">Además, obviamente se enteraba de literalmente todos los acontecimientos del barrio, pero sobre todo, era un par de ojos extra para cuidar a la pandilla de carajillos que andábamos día y noche jugando tranquilamente en esas calles, más de una vez haciendo diabluras, tocando timbres y tirando piedras, como todo niño que se respete.</p>
<p style="text-align: left;">Sufro un ligero ataque nostálgico mientras me tomo un capuccino de máquina Nescafé recién comprado en la “pulpería” de mi barrio actual: un cómodo e iluminado <em>Fresh Market</em> al que además casi siempre voy en carro, lo confieso, porque queda como a un kilómetro de mi casa.</p>
<p style="text-align: left;">A esta pulpería también voy casi todos los días, al igual que mis vecinos de varios kilómetros a la redonda, pues en este barrio donde yo creo a todos nos encanta vivir, no hay pulpes en el sentido estricto de la palabra, así que todos agarramos el carro, los güilas y hasta el perro y vamos a comprar ahí desde vino, comida para gato y pasta de dientes hasta tampones, tarritos de fruta picada, comida preparada y pan recién hecho.</p>
<p style="text-align: left;">No voy a decir que todo pasado fue mejor ni ninguna de esas frases aburridamente trilladas, simplemente, por un momento, mientras la amable muchacha del <em>Fresh</em>, que ya me conoce de tanto verme, pasaba sonriente mi tarjeta de débito para cobrarme el café, una ensalada, unas frutas y unos palitos de ajonjolí, extrañé un poco al viejo cascarrabias de la pulpe de la esquina, el mismo que si perdía Saprissa el domingo había que evitar el lunes siguiente aunque no hubiera pan ni para el desayuno.</p>
<p style="text-align: left;">De repente don Isaac, con todas sus rabietas y habladas, pero también con su interés sincero por los demás, me pareció tan humano, pintoresco, casi irreal, como esos personajes de Concherías o de los cuentos de Carlos Salazar Herrera; de esos que ya casi no se encuentran en los barrios más modernos, llenos de condominios, de San José.</p>
<p style="text-align: left;">La gente cambia y así lo hacen los barrios y las ciudades, no puedo decir que para peor o mejor, simplemente cambian; la verdad es que me encanta el condenado <em>Fresh Market</em> con todas las facilidades que tiene, aunque difícilmente en un lugar así se decidan cosas tan importantes como la afición futbolera de algún chiquillo o se armen debates de política como los que atizaba don Isaac, un mariachi de hueso colorado.</p>
<p style="text-align: left;">Con la última gota de este café en vaso de cartón con tapita para llevar, solo puedo reafirmar que lo único constante e inmutable es el cambio. Quién sabe cómo serán las pulperías dentro de 20 años o si siquiera tendremos barrios.</p>
<p style="text-align: left;">
<p style="text-align: left;"><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistapaquidermo.com/archives/5849/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

